José Daniel, hijo de Carlos Baute: “No quiero que me mantenga, pero ahora le necesito”

El hijo biológico del cantante reside en Jaén y apenas gana para vivir

Carlos Baute y su hijo Daniel Arellan
Carlos Baute y su hijo Daniel ArellanLa RazónLa Razón

Tras una larga batalla judicial, en 2013 una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 17 de Madrid declaraba a Carlos Baute padre biológico de José Daniel, un joven venezolano residente en España nacido de una relación del cantante con Neyera Arellán cuando él tenía 15 años. Neyera está separada de su hijo por todo un océano, sigue en Venezuela, mientras su vástago se encuentra en Jaén. Se quedó embarazada con apenas 13, y al enterarse de su estado ya estaba de cuatro meses. Llamó a Carlos y, según desveló en su momento, “se asustó y no volví a verle jamás. Incluso su familia me retiró el saludo. Carlos supo del nacimiento de nuestro hijo por un amigo común, pero nunca se acercó a conocerle”.

José Daniel demandaba recientemente a su progenitor en un juzgado de Móstoles, solicitando una pensión económica de 1.400 euros mensuales alegando su precaria situación económica. Si Carlos Baute no presenta alegaciones se le declarará en rebeldía y será condenado a pagar la citada cantidad a su primogénito. José Daniel trabaja en una gasolinera de la localidad de Baeza. Y sus palabras cuando hablamos denotan tristeza, frustración e impotencia. Es consciente de que su mediático padre no tiene el menor interés en ayudarle, aún cuando el joven explica, sin reparos, que “mi situación económica es muy mala, esa es la realidad”.

Carlos Baute y su hijo legítimo, José Daniel Arellán.

–¿Cree que su progenitor acabará ayudándole?

–Encaro el asunto con mucha esperanza, tengo fe en que así sea y confío plenamente en mi abogado, Fernando Osuna, que es un experto en estos casos.

–Pero su padre le ignora...

–Mantengo la esperanza de que sea comprensivo, aunque no me extrañaría que siga ignorándome. Este tema es muy delicado y dudo que lo afronte como a mí me gustaría.

–¿Cuánto tiempo hace que no se ven?

–Seis años, pero no soy yo el que busca ese distanciamiento. Ojalá pueda tener algún día una larga conversación con él para que me aclare muchas dudas. Necesito respuestas.

–Pensará que usted solo se mueve por un interés económico.

–No es verdad, y si ahora le pido ese dinero es por mi precaria situación. La pandemia me ha dejado en una situación crítica, Lo estoy pasando mal y no entiende que soy su hijo. Una jueza dictó sentencia y es mi padre biológico. Ni soy un oportunista ni nada por el estilo.

–¿Y su madre?

–En Venezuela, no me la puedo traer aquí. No tengo dinero para cumplir ese sueño.

–¿Que le llevó hasta Baeza?

– Vine a vivir aquí por mi novia. Ahora hemos roto y me encuentro bastante solo. Pero, dentro de lo malo, Jaén es más barato que Madrid.

–¿En la gasolinera en la que trabaja percibe un sueldo muy bajo?

–Los últimos meses ha decaído muchísimo la clientela, gano apenas para sobrevivir. Mi situación es crítica. Por eso ruego a mi padre que me ayude, tiene una solvencia económica suficiente como para hacerlo.

–¿Intenta lograr judicialmente un sueldo de por vida?

–No pretendo que me mantenga para siempre, pero en estos momentos le necesito. Es un acto humano. Quiero que se dé cuenta de que lo estoy pasando muy mal.

–¿Se puede sentir cariño hacia un padre que le ignora?

–Eso lo sabré si algún día nos encontramos cara a cara, ahí se verá si fluyen los sentimientos. Pero he sufrido mucho por su culpa, no lo voy a negar.

–A Carlos le disgusta que los periodistas le preguntemos por usted...

–No lo entiendo. Legalmente, soy su hijo. No pretenderá que desaparezca del mapa...

–¿Le calificaría como mala persona?

–No. En el fondo es un buen hombre, estoy seguro de ello, y no comprendo su desinterés hacia mí. Pero, bueno, tengo mucha fortaleza, soy un superviviente y afronto los problemas de cara. No soy de los que tiran la toalla. Si no fuera tan fuerte, me habría hundido. Es algo que he descubierto en mí mismo, la fuerza y la valentía.

Su abogado nos confirma que “hace un par de semanas el juez citó a Carlos Baute y le dio un plazo de diez días para que hiciera alegaciones a nuestra demanda, lo requiere para que nombre abogado, procurador, y conteste. Pero la situación en los juzgados por culpa de la pandemia ha retrasado todo. Estamos esperando que nos notifiquen algo. Si Carlos Baute no lo hace el juez le declarará en rebeldía y la sentencia será favorable para mi cliente”.