Piden dos años de cárcel para el propietario del Hotel Villapadierna

El juicio se celebrará el 8 de julio en la Audiencia de Málaga

Ricardo Arranz
Ricardo ArranzRicardo ArranzRicardo Arranz

El empresario Ricardo Arranz, propietario del Hotel Villa Padierna, se enfrenta a dos años de prisión por un delito de coacciones, según la solicitud de la fiscalía de la Audiencia de Málaga. No es la primera vez que Arranz es denunciado por infracción penal y delitos contra la libertad por las empresas subcontratadas en sus establecimientos de hotelería.

El miércoles se celebrará la vista oral en la Audiencia Provincial de Málaga por unos hechos que se remontan a abril de 2014, cuando Arranz impidió la entrada a los hoteles Villa Padierna en Marbella y Villa Padierna Thermas en Carratraca al personal de BDB Wellness que desarrollaba, en régimen de exclusividad, sus servicios de Medical Wellness bajo un contrato de cesión de uso de espacios comerciales. Arranz no dudó en tomar por la fuerza, cuatro años antes del vencimiento del contrato, dichos espacios mediante el cambio de las cerraduras de las puertas de acceso y reteniendo por la fuerza los bienes, ordenadores, mercaderías, maquinaria e instalaciones que se encontraban en su interior.

Hotel Villapadierna
Hotel VillapadiernaHotel VillapadiernaHotel Villapadierna

Por ello, la acusación particular también exige su condena por apropiación indebida. Tuvo que ser el Juzgado de Instrucción nº5 de Marbella quien dictara un auto de fecha 28 de abril de 2015 ordenando la apertura de las instalaciones para que BDB Wellness con el auxilio de la Guardia Civil pudiera retirar los bienes de su propiedad. Previamente, las diligencias de la policía científica informática de la Guardia Civil acreditaron que se produjo violación de ordenadores y demás equipos informáticos. Ese mismo Juzgado falló que se continuará la tramitación de las diligencias previas por procedimiento abreviado, por si los hechos investigados fueran constitutivos de un delito de coacciones y de apropiación indebida.

El ahora acusado presentó escrito de apelación a la Audiencia de Málaga, pero el magistrado instructor dictaminó que apreciaba indicios suficientes de la comisión del delito de coacciones y de apropiación indebida, por lo que el tribunal de la Audiencia acordó desestimar el recurso, confirmándolo en su integridad y condenándolo en costas. Además, ya acumula otra condena por hechos parecidos al proceder al cambio de las cerraduras del restaurante del campo de Golf de Villa Padierna, impidiendo a los empleados de la empresa que explotaba el establecimiento que pudieran acceder a su interior.