Rocío Jurado, el polémico testamento de “la más grande”

Amador Mohedano revela lo que ocurrió en la notaría cuando se conoció el reparto de la herencia

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El 17 de septiembre de 2004, al poco de conocer que padecía un cáncer de páncreas, Rocío Jurado hizo testamento. 16 años después, la herencia de “la más grande” sigue siendo actualidad. Algo pasó el día en que se abrió el testamento en “Montealto”, el chalé de La Moraleja que fue el hogar de la cantante, para que se produjera una ruptura familiar que aún continúa.

Aquél día José Ortega Cano recibió en la casa a la hija mayor de La Jurado, Rocío Carrasco, que llegó con su novio, Fidel Albiac, los hermanos de Rocío, Amador y Gloria, que acudieron con sus respectivos cónyuges, Rosa Benito y José Antonio Rodríguez.

Según la legislación vigente, el testador tiene que dejar un tercio de lo bienes para sus hijos, es decir, Rocío, José Fernando y Gloria Camila. Otro tercio, si así lo desea, el que se llama “de mejora” para beneficiar a un hijo o nieto o también para repartir a partes iguales entre los hijos.

Por su parte, el cónyuge viudo, Ortega Cano, dispone del usufructo de un tercio de los bienes, además de ser el administrador legal de los bienes de los hijos menores de edad y el tercio restante de la herencia,. el denominado “de libre disposición”, es el que se distribuye entre familiares y amigos.

En el testamento de la cantante se establecía que la casa de La Moraleja se tenía que vender en un plazo de dos años y sus beneficios repartidos entre sus tres hijos. A Ortega Cano le legaba su parte en la ganadería “Yerbabuena”, mientras que para su hermana Gloria era la casa de Chipiona. La finca “Los Naranjos” pasaba a ser de los dos hermanos de Rocío y a Amador le legaba además una nave industrial en San Sebastián de los Reyes.

Rocío Flores, atesora en su ADN y el recuerdo, un triunvirato de apellidos ilustres: Carrasco, Mohedano y Ortega Cano. En la imagen, Rocío de niña, con su abuela Rocío Jurado, el torero Ortega Cano y su madre, Rocío Carrasco.
EL TORERO JOSE ORTEGA CANO Y LA CANTANTE ROCIO CON ROCIO CARRASCO Y SUS HIJOS ROCIO Y DAVID FLORES CARRASCO DURANTE LA PROCESION DE LA VIRGEN DE LA REGLA 1999 LA ©KORPA .LA ©GTRESONLINE

A su ahijado Fernando, hijo de Amador, le dejó otra nave industrial mientras que para Juan de la Rosa, su amigo y secretario, un dúplex en Chipiona.

En total un legado valorado en cerca de 7 millones de euros y que la artista, cuya generosidad era conocida por todo el mundo, sobre todo porque de su fruto vivía la mayor parte de la familia y no quería dejarles tirados, distribuyó entre todos los suyos.

Rocio Carrasco
Rocio CarrascoJesus BrionesGTRES

En esas últimas voluntades dejaba a su hija Rocío Carrasco como heredera universal de su patrimonio musical, así como de todas sus pertenencias personales y profesionales (ropa, joyas, derechos musicales, muebles...). También la beneficiaba con un apartamento que tenía en Miami, además de la mitad del otro que compró cuando ya estaba casada con el torero.

Además, Rociíto heredaba la finca «El Administrador», en Chipiona.