De confesora a una amenaza: mi vida con Melania

Una ex asesora de la primera dama repasa en sus memorias su amistad de quince años con la mujer de Trump

Donald Trump
Melania Trump. ApAlex BrandonAP

El de los libros dedicados a la disfuncional presidencia de Trump y sus surreales peripecias, del Despacho Oval a las ruedas de Prensa, es ya un clásico por derecho propio. Hay volúmenes de ex asesores, ex altos cargos, ex colaboradores y amigos, familiares y más.

El último o, mejor, penúltimo, ha sido adelantado por «Vanity Fair». Saldrá a la calle a principios de septiembre y, dicen, encierra unas cuantas bombas. Lo ha firmado una mujer todopoderosa en el mundo de la moda. Stephanie Winston Wolkoff presume de su amistad con Melania Trump desde que eran adolescentes. La memorialista habría trabajado junto a la primera dama cuando ésta llegó a la Casa Blanca. Alega haber sido sostén, confesora y consejera en los complicados días del cambio de residencia, del rascacielos en la Quinta Avenida a la Casa Blanca, mientras la pareja mantenía en vilo a los servicios secretos por la negativa de Melania a abandonar Manhattan hasta que el hijo de ambos no acabase el curso académico.

El título de Wolkoff deja poco espacio para la indagación o la duda metódica: «Melania y yo». Y sí, resulta lógico suponer que puede tratarse de otro ego-trip, o subidón y viaje ególatra, de esos que mezclan las confesiones en primera persona, las hazañas del autor y, de paso, los sugerentes beneficios que siempre procura escribir y describir, en plan insider, sobre una de las parejas más lucrativas y demonizadas del orbe.

También huele a trabajo de demolición. No en vano, rompió lazos profesionales con la Casa Blanca en 2018 entre sospechas por la probidad respecto al dinero público y la ceremonia de inauguración de Trump. Comenta «Variety» que según la descripción del libro, «en sus memorias, Wolkoff narra su peripecia, desde su amistad, que comenzó en Nueva York, hasta su papel como asesora de confianza de la Primera Dama y su abrupta y muy publicitada partida, a la vida después de Washington, siendo una defensora de las causas de niños y mujeres». Wolkoff es, por supuesto, aliada de la histórica editora de Vogue», Anna Wintour.

El vínculo entre Wolfoff y Wintour pasa también por la propia revista, con la que la segunda colaboró, así como con las galas del Met, obra y gracia de una Wintour coronada como reina del colorín y la moda en Nueva York. Wolkoff también ha sido una figura clave en la consolidación de la Semana de la Moda de Nueva York, de la que fue directora, así como destacada colaboradora de la sección del Lincoln Center dedicada a la moda.

Por supuesto, la edición del libro coincide con el muy comentado y, hasta donde la Casa Blanca pudo, perseguido libro del que fuera consejero de seguridad nacional, John Bolton, que salió tarifando del Gobierno y ha escrito unas memorias tan desiguales como explosivas.

Sin cobrar

En cuanto a Wolkoff, cuentan que no recibía sueldo por asesorar a Melania. Pero, al tiempo, su empresa habría recibido un pago de 26 millones de dólares por el asunto de la organización. Ella siempre ha declarado que fue objeto de una persecución injustificada, pero cuando los pagos trascendieron, el «New York Times» contó que el matrimonio Trump habría mostrado su indignación. Un enfadado agravado, contaba el «Times», al saber que otro socio de Wolkoff, David Monn, habría recibido otros 3,7 millones suplementarios. Wolkoff negó que nadie la hubiera echado y menos por ninguna cuestión relacionada con la inauguración. En un e-mail enviado al «Times», explicó que esperaba «seguir siendo una fuente de asesoramiento y apoyo de manera informal», se mostraba «orgullosa del trabajo que hicimos para apoyar la inauguración» y aseguraba que su empresa, WIS Media Partners, «gastó la mayor parte del dinero en servicios a subcontratistas».