Tamara Falcó: ¿por qué no tendrá fácil ser marquesa de Griñón?

Si el testamento de su padre es una mera declaración de últimas voluntades podrían llegar las complicaciones para la joven

Aún quedan meses para que Tamara inicie una nueva cabeza de línea en el marquesado de Griñón, antes tienen que darse todas las circunstancias legales requeridas y, si no es así, apelar a la buena voluntad entre hermanos y escribirle una carta a Felipe VI para que apruebe la voluntad de Carlos Falcó sobre sus títulos nobiliarios. Los dedos están cruzados para que no se repitan los errores cometidos por una parienta lejana, la marquesa de Medina Sidonia, que tiene a la familia revuelta. Razón no le falta a Tamara Falcó Preysler cuando no quiere adelantar acontecimientos sobre su posible título de marquesa de Griñón.

La intención de su padre sobre que sea ella la que le sucediera en esa distinción nobiliaria nadie la discute. Incluso nosotros en LA RAZÓN tenemos las declaraciones de intenciones del propio Falcó al respecto cuando le preguntaba en 2017 durante una entrevista realizada en su finca de Malpica, Toledo, donde se casó con Isabel Preysler, y él no dudaba en contestar a la pregunta sobre sus títulos: «Castel-Moncayo es para el primogénito, es el título principal con Grandeza de España, y también heredará esta finca porque yo la tengo en fideicomiso y así lo dejó establecido mi abuelo cuando me la regaló. Los dos mayores tienen garantizados sus títulos y los dos pequeños Aldara y Duarte tienen alguno por su madre, queda por asignar Griñón y sería bonito que fuera para Tamara, pero ya se verá. En mi familia hemos heredado la cultura de que te dejan una encina milenaria pero no es tuya, solo la cuidas para pasarla a la siguiente generación, y creo que mis hijos lo entienden».

Los cinco, de tres esposas diferentes, comprendieron hasta su último matrimonio, aunque no lo compartieron, pero de ahí a que las cosas se hayan realizado conforme a la ley es otro cantar y donde pueden surgir los problemas. Algo muy frecuente en los repartos de títulos. Nadie podía imaginar que Carlos Falcó se iría víctima del coronavirus hace cuatro meses, pero también es razonable pensar que ese reciente matrimonio con Esther Doña pudo dar lugar a una revisión del testamento relativamente reciente y es cuando el marqués podría haber aprovechado para disponer su voluntad sobre los dos títulos nobiliarios que conservaba y que a día de hoy se encuentran vacantes.

Todas las claves

Asimismo, tan solo la viuda puede figurar como marquesa viuda de Castel-Moncayo y de Griñón. Javier Timermans, abogado especialista en nobiliaria, nos da las claves de los pasos que están siguiendo los Falcó para heredar los dos títulos del aristócrata fallecido en Madrid:. «En el acta notarial del testamento de Carlos Falcó tiene que constar expresamente cómo se hace la distribución de los títulos dejando el principal, el marquesado de Castel-Moncayo, para el hijo mayor; si es así el primogénito no podría hacer nada y Tamara, la tercera de mejor derecho sobre el marquesado de Griñón, podría iniciar los trámites sucesorios y con ello iniciar una nueva cabeza de marquesado». Esto sería lo ideal y lo que no crearía problemas, pero si el «testamento es una mera declaración de últimas voluntades, no serviría y por ahí podrían llegar las complicaciones para Tamara».

Si el primogénito, que tiene tres hijas, piensa en la posibilidad de que sean ellas en un futuro las que tengan acceso a los títulos de su abuelo, la ley se lo permitiría. El primogénito, Manuel Falcó, podría disponer de los dos marquesados; Castel-Moncayo, que tiene Grandeza de España, y Griñón. Ante una declaración de últimas voluntades, si el hijo mayor decide tirar para adelante, Tamara se quedaría sin ser marquesa, aunque a día de hoy solo ha reclamado el título principal. Aun así, es cautelosa y cree, como Santo Tomás, en lo que ve. Cuando tenga constancia de que el Rey ha firmado su título, lo que puede tardar un año, es cuando podrá mandar a bordar las toallas y proclamar a los cuatro vientos que la llamen marquesa de Griñón.

¿Cómo están los trámites?

En el Ministerio de Justicia no consta que se haya presentado trámite alguno para suceder en el marquesado de Griñón. Tras la muerte del titular, hay un plazo de un año y de media se inician a los tres meses, aunque Manuel Falcó solo haya tardado ocho días. Aunque hayan pasado cuatro meses del fallecimiento de Carlos Falcó, a efectos de plazos legales únicamente ha transcurrido uno porque la justicia reanudó su actividad el 21 de junio. El futuro marqués de Castel-Moncayo acudió al Ministerio el 29 de junio.

Si todo fluye con normalidad y las cosas se han hecho bien, Tamara estará recopilando el certificado de matrimonio de sus padres, el de defunción de su padre, el acta notarial donde conste la distribución de títulos, su propia acta de nacimiento y una carta dirigida a Felipe VI solicitando que apruebe la distribución hecha por su padre y que tenga a bien concederle la sucesión. Esa misiva no se envía al palacio de la Zarzuela, sino al Ministerio de Justicia. Sin embargo, en el BOE número 199 del 22 de julio aparecía el anuncio de la solicitud: «La sucesión en el título de Marqués de Castel-Moncayo, con Grandeza de España, ha sido solicitada por don Manuel Falcó y Girod por fallecimiento de su padre, don Carlos Falcó».