Infidelidades: Karelys y las otras “traidoras”

La confesión pública de la abogada sobre su "affaire" con Cayetano Rivera se suma a la de otras "celebrities" que no dudaron en traicionar a sus amantes para hacer caja

Karelys Rodriguez in Madrid on Sunday, 26 January 2020.SLVGTRES

Karelys Rodríguez era una total desconocida hasta que su nombre apareció unido al de Cayetano Rivera. Unas imágenes en las que aparecía con el torero en una cafetería de Londres. Las fotos no revelaban que hubiera algo más entre ellos pero las especulaciones en aquel momento y la imaginación dieron para mucho. Se llegó a comentar que formaban parte de un reportaje más explícito que vería la luz en el futuro. No hubo más entregas en ese sentido. Cayetano Rivera mandó un comunicado a los medios y Eva prefirió seguir con su trabajo y dar la callada por respuesta.

Después llegaría el posado robado y tiempo después el posado en toda regla en la revista «Hola». Karelys referenciaba su relación con el torero en una etapa en la que había interrumpido su noviazgo con Eva González. Más o menos la cuestión quedó apañada y la imagen de la joven salvada. Se dieron datos de su biografía y de su vida y anunció demandas a todos los que consideró que habían atentado contra su honor. Aseguraba que no quería ser famosa, que era abogada, que trabajaba en un despacho de la City londinense y que toda esta publicidad la hundía laboralmente. Lo peor llegó tiempo después cuando la revista «Semana» publicaba los WhatsApp que había intercambiado con un fotógrafo para tender una trampa a Cayetano. Se trataba del encuentro de Londres en que Karelys informaba al reportero de cuando y como se vería con Rivera y daba coordenadas de su posición tras la cristalera para que todo fuera más nítido. A partir de ese momento la imagen de la joven abogada que reclamaba su derecho a la intimidad se volvió contra ella. La trampa era del dominio público.

Karelys Rodríguez, la amiga que sale en las fotos de la revista Semana con Cayetano RiveraLa Razón

Despareció de la escena, llegó el confinamiento y Karelys dejó de existir hasta hace unos días en que ha vuelto a la carga en una entrevista a la revista «Lecturas». En ella se desdice de lo que dijo a «¡Hola!» que podría pedirla indemnización por mentir. Ahora afirma que ha estado seis años con Cayetano y que si habla es porque está dolida: «He tenido una relación con Cayetano Rivera, hasta el año pasado». Dice que no le dio su sitio, que ella era muy joven y que se ha sentido estafada: «Mi gran error fue enamorarme de él… Haber estado involucrada en una historia con esa persona no es algo que me haga sentir orgullosa». El resumen de sus declaraciones sería la muestra más más clara de la palabra resentimiento. Karelys ha venido para quedarse y hacerse un hueco en cualquier reality o espacio tipo «Mujeres, Hombres y Viceversa». Este sería su nuevo proyecto de vida sin importarle los daños colaterales. Cayetano y Eva no han hablado ni lo harán. El confinamiento sevillano les sirvió par saber lo que era importante en sus vidas y lo han conseguido. Karelys por su parte mostrar su venganza. No ha sido la única que utilizó el resentimiento como arma arrojadiza. Por ahora ha sido la última pero vendrán mas. En algunos casos esa inquina ha sido de tal calibre que los protagonistas acabaron en la cárcel.

Un negocio lucrativo

La ruptura de Mayte Zaldivar de su marido Julián Muñoz que le había sido infiel con Isabel Pantoja desató su ira. En un programa de televisión abrió la caja de los truenos que salieron disparados hacia la instrucción del caso. Se abrió una pieza separada del Caso Malaya cuando aseguro que su ex marido llegaba aparecía en la casa familiar con bolsas de basura llenas de dinero. El ex alcalde corrupto tampoco se quedó callado y atacó sin piedad a la que había sido su novia Isabel Pantoja. Del «gitana tú me quieres», paso a contar que lo suyo con la cantante fue un «calentón». Isabel nunca dio pie para que el ex matrimonio se lucrara con sus declaraciones. Los borró de su vida.

Julián Muñoz entre Maite Zaldívar e Isabel Pantoja

A Corinna Larsen, la que fue «amiga entrañable» del rey emérito le puede suceder lo mismo que a los anteriores. Tendrá que compadecer el 8 de septiembre ante el juez García Castellón. Venganza, resentimiento o como se quieran definir las conversaciones contra don Juan Carlos mantenidas con el ex comisario Villarejo que en la actualidad permanece en prisión también la involucran. Al menos así lo considera el magistrado. Sus «revelaciones» maliciosas son parte de esa ruptura que como los anteriores tienen la doble cara de la moneda. Hoy me acusas tú y mañana puedes salir escaldada.

Spanish King Juan Carlos meets Corinna Zu Sayn - Wittgenstein during the Laureus Award 2006 in Barcelona on 22 May 2006. | usage worldwide Society People HUMSCHROEWIG/MaelsaGTRES

No podemos olvidar a Monica Lewinsky, que incluso ha escrito libros contando su «affaire» con Bill Clinton en la Casa Blanca. Karelys, Corinna, Mayte y Julián son algunos de estos traidores cuya venganza se volvió contra ellos. Habrá que esperar a ver cuál es el futuro de la joven abogada.

Monica Lewinsky junto a Bill Clinton, en una imagen de archivo

El oficial de caballería que vendió a Lady Di

No tuvo repercusión judicial y si mediática. Fue el caso de James Hewit, oficial de caballería del ejército británico, profesor de equitación de Diana de Gales y de sus hijos y su amante. El ex militar no tuvo reparo en utilizar la relación amorosa que mantuvo con la princesa para lucrarse a través de entrevistas y filtrar a la prensa información íntima. Quiso vender la correspondencia privada con Lady Di y escribió un libro «princesa enamorada» para años después declarar al «Sunday Mirror» que no era el padre del duque de Sussex. «Es cierto que el pelo rojo es similar al mío y la gente dice que nos parecemos. Aunque estuve con Diana por mucho tiempo, debo decir que no soy el padre de Harry. Cuando conocí a la princesa en 2002 él era un niño pequeño». Unas declaraciones innecesarias que le sirvieron para que sus colegas del ejército le volvieran la espalda.

Lady Di, el día que se prometío con Carlos