Ernesto Neyra detenido y encarcelado en la prisión de Huelva

Tras negarse a ingresar voluntariamente en la cárcel, el juez emitió una orden de busca y captura, que posibilitó su detención el pasado lunes en un hotel de Matalascañas, donde se encontraba de vacaciones con su última pareja. El ex marido de Carmen Ordóñez y Leli Céspedes deberá cumplir una condena de tres meses de cárcel por el impago de la pensión de alimentos de los tres hijos que tiene con la miss malagueña.

Después de años de lucha en los juzgados y a pesar de los intentos de su ex mujer, Leli Céspedes, para llegar a un acuerdo y evitar el ingreso en prisión del padre de sus tres hijos, el bailarín ya es el inquilino más famoso de la cárcel de Huelva, donde ingresó el pasado lunes 10 de agosto, tras ser detenido en un hotel de Matalascañas, donde se alojaba con su novia, Rocío.

El bailarín, sobre el que pesaba una orden de busca y captura desde el pasado veinte de mayo, ha sido detenido por la Policía Nacional al incumplir con la obligación de ingresar en prisión dictada el pasado mes de febrero. Al no hacerlo de manera voluntaria, el pasado 20 de mayo, se decretó su búsqueda y captura para proceder a su detención, después de seis meses escapando a la acción de la justicia.

Comienza así una nueva etapa para Ernesto Neyra como recluso, muy alejada de la vida de lujo que llevó junto a la hija de Antonio Ordóñez. De momento, se encuentra en la cárcel de Huelva pero podrá solicitar el traslado a cualquiera de las cárceles de la provincia de Sevilla, donde reside el bailarín, para cumplir la pena impuesta de 90 días de prisión.

El ex marido de Carmen Ordóñez fue condenado por un delito de impago de pensiones tras ser denunciado por su ex mujer, Leli Céspedes, por su negativa a cumplir el pago de la pensión alimenticia de sus tres hijos durante años. El bailarín llegó a acumular una deuda de más de 50.000 euros que consiguió rebajar hasta 9.000 euros, gracias a la disposición de la madre de sus hijos de llegar a un acuerdo para evitarle la cárcel.

En la sentencia del Juzgado de lo Penal número 3 de Málaga, a la que hemos tenido acceso, también se revela que, pese a que, podía haber evitado la condena de privación de libertad, finalmente deberá ingresar en la cárcel al no haber satisfecho ni la cantidad adeudada en concepto de pensión alimenticia ni la multa derivada por la responsabilidad civil de sus actos.

El fallo del juez hace hincapié en el reiterado incumplimiento de pago del bailarín.

El Juzgado de lo Penal Número 3 de Málaga dictó, el pasado 23 de septiembre de 2019, una resolución por la que se condenaba a Ernesto Neyra Almodóvar a la pena de 90 días de prisión por “impago de multa como consecuencia de un delito de impago de pensiones.”.

En el auto el juez razona que “al haber incumplido, Ernesto Neyra, una vez más, el compromiso de satisfacer las responsabilidades civiles en la resolución de 9 enero de 2019”, se le revoca los beneficios de la suspensión de la pena y se ordena el cumplimiento de la misma.

El pasado 13 de febrero le comunicaron que debía ingresar en prisión, tras ser desestimado su recurso de apelación.

Y es que, a pesar de las facilidades que se le han dado, permitiendo incluso hacer el pago fraccionado en 9 mensualidades, Ernesto Neyra no ha satisfecho lo adeudado. Tal y como recoge el auto, de haberlo pagado habría podido evitar la cárcel, motivo por el cual, tras ser desestimados todos los recursos, tendrá que cumplir la pena en prisión.

Tras interponer dos recursos, el de reforma que no fue admitido y el de apelación que ha sido desestimado por la Audiencia Provincial, el pasado jueves 13 de febrero el Juzgado de lo Penal requería su ingreso en prisión en el plazo de cinco días advirtiendo al condenado que, de no hacerlo de forma voluntaria, seria puesto en búsqueda y captura. El bailarín no lo hizo y consiguió escapar de la acción de la justicia durante casi seis meses.

Tras dictarse la orden de busca y captura en mayo de 2020, aún en pleno confinamiento, el ex marido de Carmen Ordóñez decidió no ingresar en prisión y no ha sido hasta el mes de agosto, cuando la policía ha conseguido detenerlo. En esos momentos, se encontraba con su última pareja conocida, Rocío, en un hotel de Matalascañas en el que había estado alojado una semana.

Durante los últimos meses, y a pesar de la orden de busca y captura que pesaba contra él, el bailarín ha disfrutado de sus últimos días de libertad en el sur junto a su novia, sus familiares y amigos, que le han dado cobijo. Donde no ha sido visto, desde hace meses, es en Málaga donde reside Leli con sus tres hijos, a quiénes apenas ve.

Ni el abogado de Leli, ni su ex mujer, han querido hacer declaraciones sobre el ingreso en prisión del bailarín.

Puestos en contacto con el abogado de Leli Céspedes para contrastar esta información, el letrado nos ha confirmado la detención e ingreso en prisión de Ernesto Neyra, aunque ha evitado hacer declaraciones al igual que su ex mujer.

Ahora será Leli quién tenga que comunicar a los niños la desagradable noticia y prepararles para lo que más le preocupa a su madre: el estigma que pueda causarles en el entorno escolar que se sepa que su padre está en la cárcel.