Mónica Carrillo confiesa que sufrió cáncer y muestra las cicatrices de su nariz

La presentadora, que ha pasado uno de sus veranos más complicados de su vida, ha contado su experiencia a través de las redes sociales

La popular presentadora de los Informativos de Antena 3 ha contado ahora los motivos que la han obligado a retirarse de la televisión durante todo este tiempo. Durante el confinamiento, Mónica Carrillo notó una pequeña herida que le había salido en la nariz y que no acababa de cicatrizar. Un poco preocupada, al terminar el estado de alarma acudió al dermatólogo quien le confirmó que padecía un cáncer de piel.

El tumor fue extirpado a tiempo de su rostro y las heridas han comenzado a cicatrizar. Así ha sido su relato en primera persona en su perfil de Instagram:

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Si tienen un minuto les voy a contar una breve historia. 👇🏼 A principios de junio mi primera salida tras el confinamiento fue la visita al dermatólogo. El motivo: una pequeña herida que no terminaba de cicatrizar me acompañaba desde hacía un par de meses. Finalmente, el cirujano me confirmó que se trataba de un carcinoma basocelular, un tipo de cancer de piel localizado en la nariz. Aquel mismo día el doctor lo extirpó y comencé un lento periodo de recuperación hasta mi reincorporación al trabajo el día de hoy. Este verano atípico para todos lo ha sido también en este sentido para mí. Protección solar, apósitos, gorras y grandes dosis de paciencia y confianza en los médicos. En estas situaciones nos ponemos a prueba nosotros mismos y también las personas que nos rodean. Yo tengo la suerte de estar maravillosamente rodeada en lo personal y lo profesional, así que este apoyo ha sido total y fundamental para mí. Quienes me conocen saben que no soy dada a contar detalles de mi intimidad pero en esta ocasión creo que las redes pueden servir para dar visibilidad a cuestiones como ésta. La vida, como nosotros, está llena de imperfecciones que hacen que este juego sea apasionante. Aquí tenéis unas fotos de cómo ha sido mi evolución los últimos tres meses, sin filtros ni retoques. En ocasiones la vida nos da zarpazos. Creo firmemente que somos todo lo que nos ha hecho llegar hasta aquí. A partir de ahora, a mí me acompañará este arañazo en el rostro. Ya nos estamos acostumbrando y creo que incluso nos caemos bien. 👩🏼‍🎤 Me aplico la filosofía japonesa del kintsugi: el arte de reparar las fracturas de la cerámica con resina de oro para evidenciar que los defectos forman parte de nosotros y, en ocasiones, son las más grandes virtudes. Gracias por llegar leyendo hasta aquí, perdón por la chapa y por la ausencia este tiempo en la pantalla. Cuídense, vayan a revisión y protéjanse del sol. Salud. 🥰

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Si tienen un minuto les voy a contar una breve historia. 👇🏼A principios de junio mi primera salida tras el confinamiento fue la visita al dermatólogo. El motivo: una pequeña herida que no terminaba de cicatrizar me acompañaba desde hacía un par de meses. Finalmente, el cirujano me confirmó que se trataba de un carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel localizado en la nariz. Aquel mismo día el doctor lo extirpó y comencé un lento periodo de recuperación hasta mi reincorporación al trabajo el día de hoy. Este verano atípico para todos lo ha sido también en este sentido para mí. Protección solar, apósitos, gorras y grandes dosis de paciencia y confianza en los médicos. En estas situaciones nos ponemos a prueba nosotros mismos y también las personas que nos rodean. Yo tengo la suerte de estar maravillosamente rodeada en lo personal y lo profesional, así que este apoyo ha sido total y fundamental para mí. Quienes me conocen saben que no soy dada a contar detalles de mi intimidad pero en esta ocasión creo que las redes pueden servir para dar visibilidad a cuestiones como ésta. La vida, como nosotros, está llena de imperfecciones que hacen que este juego sea apasionante. Aquí tenéis unas fotos de cómo ha sido mi evolución los últimos tres meses, sin filtros ni retoques. En ocasiones la vida nos da zarpazos. Creo firmemente que somos todo lo que nos ha hecho llegar hasta aquí. A partir de ahora, a mí me acompañará este arañazo en el rostro. Ya nos estamos acostumbrando y creo que incluso nos caemos bien. 👩🏼‍🎤Me aplico la filosofía japonesa del kintsugi: el arte de reparar las fracturas de la cerámica con resina de oro para evidenciar que los defectos forman parte de nosotros y, en ocasiones, son las más grandes virtudes. Gracias por llegar leyendo hasta aquí, perdón por la chapa y por la ausencia este tiempo en la pantalla. Cuídense, vayan a revisión y protéjanse del sol. Salud.