Los cómplices del intento de fuga de Messi

El jugador, que ayer anunció su permanencia en el Barça, tiene Una carrera marcada por el éxito a pesar de proceder de una familia humilde y de llevar con discreción el lastre de un hermano delincuente

En la ciudad argentina de Rosario, Leonel Messi (1987) es dios y su hermano Matías (1982), el diablo. Mientras el crack acumula éxitos, trofeos y balones de oro, su hermano mayor tiene antecedentes penales desde que comenzó a frecuentar los bajos fondos de la denominada «Chicago del sur» por la proliferación de bandas de delincuentes. A Matías siempre le ha gustado vivir al límite. Hace años le fotografiaron junto a un grupo de peligrosos narcotraficantes, le detuvieron en varias ocasiones por posesión ilegal de armas y de marihuana y estuvo implicado en incidentes con la Policía. Hasta la casa de la familia se vio inmersa en un tiroteo.

Leo y su padre, Germán, han tenido que mediar algunas veces para impedir su encarcelamiento, sustituido por trabajos sociales. Las andanzas del «oveja negra» de los Messi no son ningún secreto para los rosarinos, que idolatran a «la pulga» y temen a su díscolo hermano.

Manchado de sangre

Uno de los episodios más oscuros protagonizados por éste último nos remonta años atrás, cuando los agentes del orden acudieron a resolver un luctuoso suceso manchado en sangre, en el que se vio involucrado Matías. Nada que ver con Leo, un ejemplo de buena persona y que representa la discreción absoluta.

Pero, vayamos diseccionando a cada uno de los Messi Cuccittini: la matriarca, Celia María, es el miembro de la familia menos conocido. Cuando su hijo más mediático comenzó a despuntar en el balompié, ella trabajaba en un taller de fabricación de imanes. Nacida en 1960, sus orígenes son italianos. Su marido Jorge tiene dos años menos, y es el verdadero cerebro del clan. Trabajaba en una fábrica de cemento hasta que su hijo fichó por el Barcelona, es su representante y se ocupa de todos sus asuntos contractuales y legales.En este aspecto, encuentra una gran ayuda en el hijo mayor de los Messi, Rodrigo (1980), afincado en la Ciudad Condal con su mujer y sus hijos, y que se ha venido ocupando de algunos asuntos de Leo, y ahora también lleva la carrera de otra de las figuras emergente de los azulgranas, Ansu Fati. Asimismo, es el responsable de la Fundación Messi y sus actividades solidarias. La cuarta y más pequeña hija del matrimonio es Mari Sol (1993), diseñadora, que ayudó a su hermano a abrir la Messi Store en Barcelona. Al margen de los anteriores, los familiares más cercanos de Leo son su esposa, Antonella, y sus hijos. Ela es prima del mejor amigo del futbolista, Antonio Scaglia, y conoce a Leo desde que eran niños. La amistad se transformó en amor en 2008 y se casaron en 2017, cuando ya eran padres de Thiago (2012) y Matteo (2015). Su tercer hijo, Ciro, vino al mundo en 2018. Su gran amigo en el Barça es Luis Suárez por el que el futbolista, haría lo que fuera. Hoy, Leonel, vive momentos de gloria pero su historia es la de un luchador que comenzó jugando descalzo al fútbol y fabricando sus propios balones con bolsas y medias viejas.