Surrealismo máximo en Sálvame: el tomate gigante que no tapó los generosos atributos de Jesus Manuel Ruiz

El colaborador hizo frente a un ataque a su intimidad mostrándose en el croma, totalmente desnudo con los brazos en cruz, confiando que los efectos especiales, en forma de tomate, taparan sus vergüenzas. Pero un fallo del realizador permitió que la audiencia, al igual que sus compañeros de plató, le viera como Dios le trajo al mundo.

Una de las tardes más surrealistas de las últimos meses en Sálvame tuvo lugar ayer cuando la audiencia alucinó con un plano de Jesús Manuel, periodista, jotero y colaborador del programa, con los brazos en cruz y totalmente desnudo, sobre un taburete. El colaborador estaba delante de un croma, un set en el que se utiliza una técnica especial, y un tomate enorme tapaba sus vergüenzas. Pero un fallo en la realización del programa dejaba a la vista lo que, precisamente pretendía evitar: “que su intimidad fuera expuesta ante el público”.

Todo comenzaba cuando Kiko Hernández recibía un mensaje con una imagen en su teléfono y, tras consultarlo con dirección, avisaba a Jesús Manuel Ruiz que era algo sobre él. “Es heavy”, avisaba el colaborador. Jesús Manuel parecía descompuesto al ver que, en el teléfono de Kiko, había una imagen de él totalmente desnudo.

“Tú tienes esto mío y yo me muero”, decía Kiko Hernández, a lo que Jesús Manuel que es su vida privada y añadía: “No es grave ni no grave”. El de Murcia, preguntado por si daba permiso para compartir la fotografía con la audiencia, se negaba alegando que es “mi intimidad”. Comenzaba así el show y Kiko empezaba a enseñar la imagen al resto de colaboradores, que reaccionaban, sorprendidos, ante el supuesto tamaño de los atributos de su compañero.

Lejos de enfadarse, el colaborador no tuvo reparos en seguir el juego del irreverente programa y tras la publicidad, aparecía cubierto con un albornoz, antes de comenzar a desnudarse. “Más íntimo es llorar que salir desnudo”, se justificaba Jesús Manuel Ruiz para explicar por qué estaba en albornoz en mitad del plató. “Estás depilado”, le decía Jorge Javier Vázquez: “Nunca había visto unos pezones así”.

El colaborador, aseguró entonces, que prefería salir totalmente desnudo a que se viera la fotografía que había mandado a un admirador en una aplicación para ligar y que había acabado en manos del programa. Así se anunciaba que en “Sálvame Tomate” aparecería totalmente desnudo. De hecho, a esas alturas, ya todos sus compañeros del plató habían visto la foto de la vergüenza.

Parecía un cebo más, la forma habitual del programa de mantener a la audiencia enganchada hasta la hora final del magazine. Pero llegado el momento, en ‘Sálvame Tomate’, aparecía solo tapado precisamente con un tomate dejando a sus compañeros boquiabiertos. Todos se acercaban al set, situado en un lateral del plató, para verle en vivo y en directo.

“Me cuesta mirarte a los ojos”, le decía Lydia Lozano, mientras que Belén Esteban hacía comentarios y risas, contemplando con interés el cuerpo desnudo de su compañero. Más recatada, María Patiño trataba de evitar la visión tapándose los ojos con un cojín. Y fue precisamente en ese momento, cuando los compañeros abandonaban el set central para dirigirse al lugar dónde se encuentra el croma, con las cámaras autónomas siguiéndoles de cerca cuando se produjo el embarazoso momento. Y podía verse al colaborador totalmente desnudo y que no fue consciente hasta que, los gritos del director, David Valdeperas, pusieron sobre aviso a todo el equipo del fallo cometido.