Alina, la rusa del caso Mainat, sobre Ángela: “Es agresiva, manipuladora y vengativa”

La pareja del scort venezolano, amante de Ángela, relata en Sábado Deluxe los motivos por lo que cree que intentó matar a Josep María Mainat: “Me pidió ayuda para varias maldades, entre ellas, tender una trampa a su hijo Pol y buscar a alguien con cojones para robarle en otra casa.”

En apenas tres días el caso Mainat ha pasado de ser un suceso de la crónica negra, al conocerse gracias al diario La Vanguardia la investigación judicial en marcha sobre el intento de asesinato de José María Mainat a manos de su joven esposa, a convertirse en el culebrón de la temporada. La aparición de nuevos personajes en esta trama que ha conmocionado a la opinión pública, añade aún más confusión a un caso que cada día resulta más sórdido.

Como no podía ser de otra manera, el caso Mainat acapara el interés mediático, dota de contenidos tan surrealistas como morbosos a los programas de actualidad y más allá del devenir del proceso legal y la investigación policial, se ha convertido en un auténtico filón informativo para los programas del corazón.

Mientras Telecinco pone cheques en blanco para que Ángela Dobrowolsky cuente su versión del supuesto intento de asesinato de su marido, delito que le imputa el hijo del productor, Pol Mainat Sardá, por “Sábado Deluxe” ya han comenzado a desfilar los personajes secundarios. La primera ha sido Alina, la rusa que se lanzó al estrellato al protagonizar en directo, uno de los momentos más surrealistas que hemos vivido en televisión en los últimos años.

Comienza el desfile de secundarios del Caso Mainat en Telecinco

Alina, la mujer rusa que salió de casa de Josep María Mainat con unas maletas y que fue agredida a las puertas de la mansión del productor por Gabriel, por su ex pareja y presunto amante de Ángela Dobrowolsky, ha acudido a Sábado Deluxe para contar su verdad. Una intervención tan surrealista como reveladora y que es solo un aperitivo de la actividad informativa que se producirá en las próximas horas: nuevas comparecencias judiciales, el desalojo de la esposa de Mainat y su corte de scorts de la vivienda que “okupan y un juicio rápido por “agresión de género”.

La noche olía a histórica en el plató del Deluxe. Ya durante la polémica entrevista a Maria Teresa Campos, inolvidable gracias a la persecución de Teresa a Jorge Javier Vázquez, con un ramo de flores en la mano, en la que ambos se lanzaban zascas y reproches que merecen un artículo aparte, era imposible quitar la vista al “catch”, la ventana que avanzaba el polígrafo a la rusa. La imagen de Alina, despeinada y maquillada para ir a la guerra, llena de cables y con un cocodrilo de peluche en su regazo, amenazaba con reventar los audímetros. A pesar de sus dificultades con el castellano, sus silencios cargados de significado y sus miradas, a veces lánguidas y otras retadoras, complicaban fijar un estereotipo sobre un perfil absolutamente novedoso: un personaje virgen, televisivamente hablando, que no sabía quién era ni Jorge Javier ni el resto de colaboradores, una recién llegada al espectáculo televisivo, con mucho que contar y que callar. No sabes si es la villana y cómplice o una víctima más de la llamada “viuda negra”.

Las preguntas de rigor para situar al personaje nos dejaron momentos tan sublimes como desconcertantes. Así supimos que era tártara como la salsa, de una localidad en el centro de la vasta Rusia, que tiene 38 años y que llegó a España con 20. Aseguró ser musulmana aunque no practicante, algo que era tan evidente que sobraron más preguntas al respecto, de hecho confesó que pese a su relación de 4 años con Gabriel, está casada aún con un polaco.

Tártara, economista, astróloga personal y casada con un polaco

Su curriculum vitae resultó aún más sorprendente: aseguró ser economista, ”tengo el diploma" aunque ejerce de “astróloga personal”, lo que no pareció convencer a nadie hasta que dio una explicación astrológica tan surrealista como la sucesión de vivencias que le han llevado a convertirse en personaje de Telecinco. Aún así, Lydia Lozano acabó pidiéndole que le echara las cartas pero la rusa le dejó con las ganas al decirle que no las llevaba encima.

Alina conoció a la mujer del productor a través de Gabriel, su pareja desde hace 4 años, que ejerce como escort, es decir, cobrando por acompañar o mantener relaciones sexuales con otras mujeres. Según cuenta la astróloga, la primera vez que le oyó hablar de su nueva clienta, refiriéndose a Ángela, fue el pasado mes de enero. Entonces, supo que “ella había contratado sus servicios como escort, para pasar una noche en un hotel”. Gabriel me dijo: “Ángela es mi clienta y paga todo.”

Sin embargo, Alina cree que ellos debían de conocerse de antes, aunque no pudo precisar cuándo. Aún así dio algunos detalles. “Yo sabía que había una mujer que le pagaba entre 3 y 5 mill euros al mes. Pero yo no sabía que era ella. Después me di cuenta porque, desde que estaba con ella, se ponía más violento conmigo”.

Lo que cuenta sobre Ángela Dobrowolsky y la relación que mantenía ésta con su pareja, Gabriel, el prostituto venezonalo.

Aunque no quiso reconocer que Gabriel pudiera tener sentimientos amorosos por Ángela, sí reconoció su influencia en el fin de su relación con él. Y confesó que, desde marzo a agosto, a medida que aumentaba la frecuencia de los encuentros entre Ángela y el venezolano, ellos dejaron de vivir juntos, poniendo fín a cuatro años de convivencia. “Tenían una relación. Ella le busca a él. Hablaban cada día por WhatsApp y antes, se veían una vez a la semana, después más. Rompimos.”

Si bien, por el trabajo de su chico, Alina no solía estar celosa de las clientas de Gabriel, reconoce que le molestó que le engañara con Ángela: “Gabriel no me dijo que él, antes de enero, ya tenía a esta persona que le mantenía. Me lo ocultó. Ella le pagaba sin tener relaciones, 300 0 500, cada vez que se veían.”

Alina rompe con el venezolano y deja de verle hasta que, en agosto y coincidiendo con la detención de Ángela, “él vuelve conmigo”. El problema, detalló Alina, es que Ángela no paraba de escribirle y empezó a acosarles. Se presentaba de madrugada en la casa que la pareja tenía en el centro, lo que provocó que tuvieran que dejar la vivienda “ya que fastidió mi domicilio”, mal metiendo con su casera. Por ese motivo, a mediados de septiembre, tuvieron que irse ya que “era una situación muy incómoda”. En ese punto acudieron a casa de Ángela para que les alojara allí, ya que “fue su culpa que se quedaran sin casa”.

Ángela le pidió que sedujera al hijo de Josep María Mainat para tenderle una trampa.

Así acabaron en la mansión de Mainat dónde Ángela “nos dio una habitación con jacuzzi. Después, nos dijo que nos fuéramos al sotano”. Según la rusa, el motivo del cambio de habitación, fue la decisión de Ángela de comenzar a alquilar las habitaciones a scorts y para ello, recurrió a los contactos de la pareja. “Yo le ponía los anuncios”-relata Alina, confirmando que aquello era casi un prostíbulo. Al parecer y según corrobora su inquilina alquiló habitaciones a otros scort y “empezó a vender todos los aparatos electrónicos, televisiones, ordenadores...y muebles”, para solventar su pésima situación económica pero los que vivían allí, cerca de veinte personas, “negros y filipinos” se quedaban con el dinero a cambio de “cumplir sus órdenes”.

“Es una persona muy agresiva. Busca venganza”, estas sin alguna de las razones a las que alude para no duda de la culpabilidad de Ángela en la tentativa de asesinato de Mainat. Según contó Alina, además de vengarse del productor, quería “quitarse a Pol de encima” y explicó que para ello, le pidió ayuda. Sin cortarse un pelo relató el maquiavélico plan de la mujer del productor que consistía en tenderle una trampa. Alina tenía que seducir al hijo mayor de Mainat y llevarle a un hotel donde acudiría su “madrastra”. Ángela quería, según la rusa, “quitárselo de en medio” ya que confiaba que, al verla allí, Pol la pegaría a ella “o a otra persona” y así podría denunciarlo. Aunque el plan no se llegó a llevar a cabo, esto demuestra que para la mujer de Mainat, su hijo es su principal enemigo al ser él quién la ha denunciado por tentativa de asesinato.

Aunque pueda parecer rocambolesco, lo que buscaba Ángela era tener un as en la manga para obligar al hijo mayor de Josep María Mainat a quitarle la única denuncia que vincula el coma hipoglucémico de Mainat con un intento de asesinato. De momento, es Pol, el hijo que nació de la relación del productor con la recientemente fallecida actriz, Rosa María Sardá, el único que se ha atrevido a acusarla de intentar asesinar a su padre, ya que sorprendentemente, su marido, no ha refrendado esta denuncia.