Conde se confina en Sevilla por amor a su nueva novia

Adriana Torres Silva tiene en Utrera su estudio de pintura

Familia numerosa. Mario Conde y su novia, Adriana Torres Silva, son padres de cinco hijos, ella de tres, el empresario de dos, y la convivencia entre todos es estupenda.

Mario pasa más tiempo en su finca andaluza de “Los carrizos” que en Madrid, porque en Andalucía, exactamente en la localidad sevillana de Utrera, tiene montado su estudio de pintura su pareja, que, además de artista plástica es Marquesa de Casa Mendaro y está muy relacionada con los círculos de la nobleza.

Les separan veinte años en edad, Conde ha cumplido los setenta y dos y Adriana 52, pero esa diferencia no supone un hándicap en su relación.

Un íntimo amigo del ex presidente de Banesto desvela que “Mario está muy ilusionado con su pareja, es una mujer muy inteligente, creativa y guapa. Creo que se conocieron por mediación de amigos comunes, y durante la pandemia han pasado mucho tiempo juntos en Sevilla.”

Torres está divorciada de Felipe del Cuvillo, un empresario con el que tuvo tres hijas.

En cuanto a la finca “Los carrizos”, ocupa cuatro mil hectáreas, en las que hay un casa señorial, piscina y todas las comodidades. Se encuentra en la sierra norte sevillana y tiene un coto de caza.