Ponce, el Travolta del toreo

Paloma Cuevas alucina con la transformación del padre de sus hijas, sus nuevos hábitos de vida y sus alardes amatorios, quién le ha visto y quién le ve

Chupa de cuero con tachuelas, vaqueros marcando “paquete”, posturas a lo “Grease”. Enrique Ponce se mimetiza con los miembros de su “cuchipandi” a modo de adelanto de su inminente carrera musical. El TRAVOLTA del toreo, le bautizan en las redes sociales, después de calificarle como “babosín”, por su zalamería empalagosa con su novia veinteañera, con la que se instalará a vivir entre Almería y Madrid en este mismo año.

Ana Soria nos ha ido descubriendo al nuevo Enrique, el más juvenil y fogoso, el que huye de anteriores encorsetamientos, guardando los trajes y corbatas en el armario.

Paloma Cuevas alucina con la transformación del padre de sus hijas, sus nuevos hábitos de vida y sus alardes amatorios, quién le ha visto y quién le ve. Cualquier día se presenta en un Cadillac de los sesenta protagonizando la tercera parte de “Grease”. Descaro le sobra, atrevimiento se le supone y valor es su seña de identidad. Este no es mi Ponce, que me lo han cambiado.