¿Por qué se ha arruinado María Teresa Campos?

La presentadora ha sido siempre una de las mejor pagadas en la televisión. Ahora, sin embargo, podría estar pasando más apuros económicos que nunca

Mucho se está hablando estos días del ocaso de María Teresa Campos. De ser la reina de las mañanas a no tener programa. De ocupar titulares grandiosos en la prensa a vender presuntamente exclusivas por dinero. De pasearse por Telecinco recibiendo pleitesías a protagonizar la última polémica del programa «Sálvame», donde tuvo un duro encuentro con Jorge Javier Vázquez que lleva coleando más de una semana.

Esta mañana amanecíamos con la exclusiva de la revista «Lecturas» en la que la publicación asegura que debe más de 600.000 euros a Hacienda. Una deuda que puede haber acumulado en los últimos años, coincidiendo con la pérdida de su fuente de ingresos habitual.

Sin embargo, María Teresa Campos acaba de enviar un comunicado desmintiendo tales afirmaciones. La presentadora se ha querido explicar así:

“En fecha 14 de octubre del corriente se ha procedido a publicar un artículo en el que se hace referencia a mi persona en la revista Lecturas bajo el titular 'Teresa Campos desesperada por las deudas. Hacienda le reclama 700.000 euros”.

En el texto de este artículo se alternan informaciones incompletas con manifestaciones que no son ciertas, como que mi vivienda está gravada con dos hipotecas por importe de más de un millón de euros, vulnerándose con ello mi derecho al honor y a la imagen.

Emito el presente comunicado para evitar que se produzcan mayores perjuicios a mi persona y/o que se deriven responsabilidades para otros medios de comunicación que al reproducir el contenido de referido artículo puedan también vulnerar también mis derechos.

Asimismo, les informo que hago expresa reserva del derecho a ejercer las acciones legales que puedan derivarse de los referidos hechos.

María Teresa Campos Luque"

De este modo, la presentadora pretende zanjar ese asunto y acabar con los rumores que apuntan a su posible ruina. Muchas han sido las voces que en la última semana han señalado que su situación económica no es buena. Esas mismas vocen apuntaban, por ejemplo, que tuvo que poner en venta su actual vivienda, que es prácticamente un palacio. Tiene 1.615 m² edificados en una parcela de 6.365 m²: 12 dormitorios, 15 cuartos de baño, ascensor, sala de cine, gimnasio, dos cocinas, piscina interior climatizada, jacuzzi... Costosísima de mantener, pero cuando la compró, podía.

Ahora, María Teresa prefiere vivir en una casa más pequeña, donde se maneje mejor y que, de paso, suponga menos esfuerzos económicos. De hecho, cuentan que la piscina climatizada la tiene «sellada». Demasiados gastos para un momento profesional sin actividad y que nada tiene que ver con sus ingresos pasados. Dicen que facturaba más que ninguna otra estrella de la televisión y que podía llegar a ganar hasta 30.000 euros por programa, aunque este nunca punto se ha confirmado de forma oficial, lógicamente. Teresa lo único que ha reconocido es que quería vender su casa.

El resto son todo rumores. Rumores que señalan a sus hijas como, quizá, parte responsable de su ruina. Aunque independientes económicamente porque tanto Terelu como Carmen Borrego llevan trabajando muchos años –hasta hace poco, al menos–, cuentan que su madre siempre ha sido muy generosa con ellas. En todos los sentidos. Comida, bebida, viajes, ropa y hasta un sueldo para sus gastos dicen las malas lenguas.

Y parte del origen de esa presunta ruina, comentan, podría estar ahí precisamente, en gastar dinero a espuertas en lugar de haber ahorrado. Sus detractores dicen que nunca ha mirado ni un euro porque le gusta vivir bien. Vacaciones lujosas, una colección de zapatos de infarto de primeras firmas que no bajan los 400 euros el par –los más baratitos–, personal de servicio, coches carísimos y, costase lo que costase, sus hijas y el resto de su familia siempre cerca porque les necesita al lado.

Este es el tema ahora. La supuesta gran ruina de la reina de la televisión. Habrá mucho de invento y algún detallito que sea verdad. Pero hasta que ella misma no decida hablar, todo se pondrá en tela de juicio. Este comunicado, de momento, deja claro que no hay tal deuda con Hacienda. Hay líneas que parece no estar dispuesta a cruzar.