Willy Bárcenas, tras la condena a prisión de su madre: «Arrancándome lo que más quiero de mi vida»

El cantante, hijo de Luis Bárcenas y Rosalía Iglesias, rompe su silecio tras conocer que su madre irá la cárcel por el caso Gürtel. Su padre ya está en prisión por el mismo caso

Muy al principio, cuando Willy Bárcenas aún trataba de buscar su sitio en la vida, se refugiaba en su guitarra y mantenía silencio. Con su padre en la cárcel y su madre investigada por el caso Gürtel, prefirió quitarse de en medio. No era fácil apellidarse Bárcenas. Tampoco lo es ahora.

Con los años, muchas cosas han ido cambiando. Salió de España muy joven, agotado por el constante cierre de puertas cada vez que verbalizaba su apellido. Ni una cuenta bancaria le dejaron abrirse al oír su nombre. Pero con la ayuda económica de su abuela, se marchó a Chile y empezó a componer. Y, en poco tiempo, pasó de tocar gratis en bares y locales nocturnos a grabar su primer disco y hacerse fuerte en México. Su grupo, Taburete, arrasaba. Tesón, constancia y talento. Y paciencia. Mucha.

Mientras tanto, en España, Bárcenas seguía siendo un apellido proscrito y hacer mercado aquí no iba a ser fácil. Pero lo consiguió. Y fue entonces, muchos meses después de llenar estadios y abarrotar conciertos, cuando Willy decidió hablar. Lo hizo en «El Hormiguero», en «El Chester» de Risto Mejido y en «Vanity Fair». Y jamás se amedrentó ni un poquito a la hora de defender la inocencia de sus padres. Aun sabiendo que sus declaraciones podían provocar un efecto rechazo.

«Quiero a mis padres, y les seguiría queriendo aunque hubieran matado a alguien. Él, por encima de todo, es mi padre. Ha pagado por muchos que todavía no han pagado», decía en «El Hormiguero». «Soy un chico de Madrid que tuvo una vida relativamente normal, acomodada, hasta los 21 años, que es cuando explota un poco todo en casa. Pasé a ver a mi padre en los periódicos y los medios para perder esa intimidad que teníamos», le dijo a Risto Mejide en Cuatro.

De hecho, es en esa entrevista cuando confiesa que la verdadera razón por la que decidió volver a España es apoyar a su madre: «Cuando veo que van a meter a mi madre en la cárcel decido volver». Él se encargó de pagarle la fianza en 2018, cuando fue condenada por la Audiencia Nacional a 15 años de cárcel. Solo pasó 27 horas en prisión. Y estos dos últimos años ha estado con ella apoyándola y ayundándola en todo.

«¡Treinta y tres años (a su padre) y 15 años (a su madre)! Me parece de chiste, de coña. Una cosa es lo que es justo y otra lo que se ha querido hacer con mis padres, lo que se ha hecho», confesaba ese mismo años a «Vanity Fair». «Mis padres para mí son todo y lo van a seguir siendo».

Hoy, una día después de conocerse que el Supremo ha ratificado la sentencia que condena a su madre a 12 años de cárcel (la han rebajado tres años con respecto a la de la Audiencia Nacional), Willy, Guillermo según su perfil de Instagram, ha colgado una foto en la que aparece con ella siendo un niño. «Arrancándome lo que más quiero de mi vida y aún no viendo la luz al final del túnel, sé que como siempre he conseguido, sacaré mi armadura especial y resistiré. Y los míos también. Muchas gracias a todos por vuestros mensajes de ánimo. La joda seguirá...💪💪💪».