Los sábados de Lomana: “Lo de Miguel Bosé es muy duro”

Hay días que tengo la sensación de que todo se está derrumbando a nuestro alrededor, siento una profunda apatía y tristeza, la vida hace unos años era estupenda, divertida, libre y no nos dábamos cuenta. Tengo una forma infalible de medir mi estado de ánimo y es la falta de entusiasmo al vestirme. Me pondría un uniforme con mascarilla (que aborrezco) y ya no pensaría más que ponerme al día siguiente. Que a mí no me interese la moda es que estoy francamente mal. No voy a dejarme arrastrar por el desánimo, echaré mano de toda la frivolidad que sea capaz. La frivolidad es una de las formas de inteligencia más importantes para ayudarnos a lidiar con la vida y el día a día. También tengo que reconocer que ir a una terraza para comer con alguna amiga o amigo me produce una alegría antes desconocida. Mi vida social, que era tan activa, se reduce últimamente al Teatro Real y su maravilloso programa de eventos musicales.

Después del estreno de la temporada de ópera con «La traviata», llegó «La Novena Sinfonía» de Beethoven dirigida por Gustavo Dudamel. Fue también espectacular escuchar la voz de Philippe Yaroussky, el mejor contratenor del mundo en un concierto de Arias y extractos de obras de Vivaldi, fue como tocar el cielo. Ayer, también en el Teatro Real y de la mano de BMW y su 35 Premio de Pintura, como cada año presidido por la Reina Doña Sofía, pudimos contemplar a una maravillosa Estrella Morente, disfrutar de su voz, de su enorme elegancia, de su arte sublime lo mismo cantando unos tanguillos de Cádiz que una canción como «Volver» aflamencándola en su justa medida. Madrid es mucho más que Covid; Madrid es mi ciudad adorada y de esta saldremos y todos tendremos que ayudar dentro de nuestras posibilidades.

Como la vida continúa, también tenemos noticias de la crónica social interesantes. El lunes empieza el juicio en el que Nacho Palau, pareja durante 30 años de Miguel Bosé, pedirá que se reconozca a los cuatro hijos que tienen como miembros de una misma familia. Nacieron por gestación subrrogada, biológicamente Miguel es padre de dos. La situación actual es que dos están viviendo con Miguel Bosé en México y Nacho con los otros dos en Valencia. Esto es muy duro, especialmente para los niños, que siempre se criaron como hermanos y ahora los han separado. Miguel vive encantado en México. Cierto que ha engordado de una forma exagerada, quizá por estrés y el estrés también ha atacado a su voz, que últimamente se escucha afónica. Lleva una vida muy tranquila centrado de una forma casi obsesiva en analizar este momento histórico creado por la pandemia y el problema global que esto conlleva, con intereses oscuros que algún día saldrán a la luz. Respecto al juicio, opina que es un mero trámite, una audiencia con más de lo mismo que ya está con sentencia desde hace un año. Miguel es inteligente y culto, no es un histriónico obsesionado con los tremendos intereses y cambios, incluso mundiales, desde unos poderes que nos utilizan para su nueva planificación y orden mundial. Cuando todo esto pase y la gente despierte, quizá nos demos cuenta que no eran tan locos sino gente informada que razona más allá de lo que quieran contarnos.

Otro gran acontecimiento, los Premios Princesa de Asturias, muy sobrio pero no por eso menos emocionante y acogedor. La Familia Real, especialmente los Reyes, espectaculares y elegantísimos. Me encanta el vestido de nuestra Reina Letizia. Y también me emociona de una forma especial el premio a mi queridísimo amigo Carlos Sainz y, por supuesto, el homenaje a todos los colectivos sanitarios que han estado poniendo su vida y su esfuerzo en cuidar y atender a los enfermos de Covid... En esta ceremonia se premia la Cultura, el Arte, la Ciencia y el esfuerzo del Deporte, eso que nos dignifica a los seres humanos. Y lo que en medio de esta incertidumbre nos salvará.