Almodóvar descubre el virus facha que se expande desde la derecha

GRAF7256. MADRID, 08/10/2020.- El director Pedro Almodóvar posa a su llegada a la presentación del documental “Cartas mojadas”, este jueves en Madrid. EFE/ Kiko HuescaKiko HuescaEFE

Después de darle tantas vueltas a la pandemia, que si la mascarilla, la distancia de seguridad, la ventilación, el lavado de manos, la vacuna de Oxford, el confinamiento, etc., la ciencia no había intuido lo que ahora ha descubierto Pedro Almodóvar: que existe otro virus contaminante que se expande desde la derecha. El bicho fascista o reaccionario es algo distinto del SARS-CoV-2 que, como dijo Pablo Iglesias, ataca con especial voracidad a los parias de la tierra o famélica legión, pero produce los mismos graves efectos. Ha dicho Almodóvar: «La derecha actual es una desgracia similar a la pandemia». Y añadió: «Cómo es posible tener una derecha como la que tenemos que imposibilita totalmente cualquier acción por parte del Gobierno». Ahí le ha dado. Parece ser que el cineasta identificó este agresivo virus facha por su característica principal: su innata capacidad de bloqueo, o sea, su falta de disposición para adherirse a otros virus incluso de su misma familia. Se trata, pues, de un virus insolidario, nada afecto a los pactos ni tan siquiera para reforzar acciones comunes: un virus claramente opositor. Ante este singular e importante hallazgo almodovariano, Pablo Casado ha optado por marcar distancia de seguridad con Santiago Abascal, por si el nuevo bicho estuviera mayormente asentado en Vox. No se sabe si se trata de una separación definitiva o de una ruptura temporal en la que los dos se dan un tiempo para pensar hasta que llegue la vacuna. De esta derecha desunida que no acaba de metamorfosearse en izquierda unida y coaligada, asociada y generosa, todo se puede esperar, aunque la cosa no pinta bien. Podría ser que en el futuro PP y Vox gobernaran juntos en alguna Comunidad siempre que los diputados de una y otra formación dispusieran de EPIs para acudir a las asambleas y reuniones de trabajo.

Mientras, Pablo Iglesias, que gracias a sus virtudes proféticas intuyó antes que Almodóvar el foco infeccioso que supone Vox por la indudable existencia del nuevo/viejo virus facha, ha confesado categóricamente, pleno de energía y sin asomo de duda: «No vamos a consentir que traigan una dictadura a nuestra patria». Le ha faltado añadir: «Para eso ya estamos nosotros, y ahí no admitimos ninguna competencia de virus ajenos». O algo así.