La “mala leche” de María Jiménez se agudiza con los periodistas

A Pablo Motos le llamó “fantasma” y a José De Santiago le quiso cortar una entrevista a la segunda pregunta porque quería irse a comer y le “sonaban las tripas”

GRAF8853. MADRID, 27/10/2020.- La cantante María Jiménez posa durantela entrevista mantenida con EFE este martes. Dieciocho años ha tardado esta artista en abandonar el confinamiento en el que ella misma se había recluido respecto a los estudios de grabación y en volver con una colección de versiones del cancionero latinoamericano en la que se recrea, como solo ella sabe, en el engaño, los celos y el final del romance. EFE/Luca PiergiovanniLuca PiergiovanniEFE

El paso del tiempo ha agudizado la “mala leche” de la cantante María Jiménez, sobre todo con los periodistas. A Pablo Motos le llamó “fantasma” y a José De Santiago le quiso cortar una entrevista a la segunda pregunta porque quería irse a comer y le “sonaban las tripas”. Impertinente, sus cabreos priman sobre sus actitudes divertidas, que también las hay.

Y que no le nombren a quien fuera su marido, el fallecido Pepe Sancho, porque el enfado es supino. Le queda rencor hacia el padre de su hijo, y ni la muerte pudo borrar el resentimiento.

María pasa de todo y de casi todos, como ella misma suelta muy de vez en cuando, “hago lo que me sale del coño”, en un tono vulgar que los suyos le consienten, porque a sus setenta años no piensa corregir su agresivo vocabulario. O la aceptas como es o la olvidas, no existen términos medios.

Su última ocurrencia es sacar una línea de camisetas y otros objetos relacionados con su imagen, y bien que los promociona en sus apariciones televisivas, como sucedió hace unos días en “El Hormiguero”. Dicen que Motos se enfadó con ella pero intento no demostrarlo en directo. A veces, contenerse es imposible.