Arantxa Sánchez Vicario y su exmarido, Josep Santacana, se enfrentan a cuatro años de cárcel

El Banco de Luxemburgo ha solicitado la apertura del juicio oral aportando el entramado de sociedades opacas que el entonces matrimonio creó al instalarse en Miami

El Banco de Luxemburgo ha solicitado para la tenista Arantxa Sánchez Vicario y su ex marido Josep Santacana una pena de cuatro años de cárcel por alzamiento de bienes y una indemnización de 6.170.942 euros más intereses y costas procesales.

La entidad ha presentado en el Juzgado de Instrucción Nº 4 de Barcelona su escrito de conclusiones en el que solicita formalmente la apertura del juicio oral contra la ex pareja.

En febrero de 2018, el diario La Vanguardia publicaba en exclusiva la ampliación de la querella criminal interpuesta por la entidad creditica. El Banco de Luxemburgo pudo constatar que la ganadora de Rolland Garros había culminado un proceso de descapitalización total al vender todas sus propiedades en España y Andorra ignorando sus requerimientos como acreedor y una sentencia firme por vía civil.

En 2009, el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de la Audiencia Nacional por la que la tenista tenía que pagar un multa de 3,5 millones más intereses por evasión fiscal, una cantidad que finalmente ascendía 5,2 millones. La deuda con Hacienda se saldó gracias a un aval del Banco de Sabadell y la que después recuperó su dinero con el banco luxemburgués, donde Sánchez Vicario tenía abierta una cuenta.

El Banco de Luxemburgo pagó de sus propios fondos al Sabadell, pues desde 2002 no había dinero en aquella cuenta: la entidad decidió ca. Por lo que en 2010 la entidad europea reclamó la ejecución del aval. al no haber respuesta, el Banco de Luxemburgo recurrió a la vía civil.

La tenista confesó en su biografía publicada en 2012 que estaba arruinada y que su fortuna había desaparecido por la pésima gestión de su padre, Emilio.

Pero en noviembre de 2009 la pareja retiró ante notario todos los poderes de administración que ostentaba el padre de la tenista, motivo por el que ahora se enfrenta a esta querella criminal.

En enero de 2014, el Juzgado de Primera Instancia 2 de Esplugues de Llobregat (Barcelona) y con sentencia firme de 2013, acordó la averiguación patrimonial de Arantxa. Sus cuentas en España, un total de siete en cuatro bancos distintos, estaban a cero. No hubo modo de embargar los ingresos por exclusivas y por los derechos de su biografía: todo fue cobrado de modo opaco y/o a través de Dharma Business, una de las sociedades de Santacana.

Entre 2010 y 2016 la tenista vendió distintas propiedades a nombre de sociedades en España, islas Marshall y Uruguay, por las que podía haber ganado ocho millones de euros, según el Banco de Luxemburgo. Dinero que nunca ha aparecido.

Ahora tanto Sánchez Vicario como Santacana figuran como titulares de patrimonio oculto a través de un nuevo entramado opaco con sede en Estados Unidos, del que Ocean Reserve LLC es la matriz, según informa La Vanguardia.

A comienzos de 2018 la pareja inició los trámites de divorcio. Además, la tenista pagó parte de la deuda al Banco de Luxemburgo, realizando dos pagos: de 195.146 euros en marzo de 2018 y de 715.990 en abril del año pasado. Aunque la deuda es menor, el delito sigue siendo el mismo.