Cuando María Jesús Montero se levanta y piensa qué ponerse

FILE PHOTO: FILE PHOTO: Spain's Budget Minister and government spokeswoman Maria Jesus Montero arrives to attend the first cabinet meeting at the Moncloa Palace in Madrid, Spain, January 14, 2020. REUTERS/Susana Vera/File PhotoSUSANA VERAREUTERS

Siempre me pregunto qué pasará por la cabecita –la de Cuca Gamarra, por cierto, con «coiffeur» nueva, bravo– de cada uno de nuestros políticos cuando se miran al espejo por las mañanas y deciden qué ponerse para ir al Congreso. ¿A ustedes no les pasa? A mí, desde chiquitito. Vale, miento, pero solo a medias. Sí que recuerdo que cuando iba a la facultad y pasaba media vida en el metro, miraba a otros viajeros como yo y, a partir de cuatro nociones de vestuario y «acting», me imaginaba su historia. Supongo que por deformación de periodista o de escritor frustrado. O aburrición. De Guzmán el Bueno a Ciudad Universitaria no había mucho que imaginar. Todos íbamos zarrapastrosamente iguales. Como Vehi Castenys, vamos. Con camiseta morada, rebeca gris, vaqueros, coleta con goma de felpa y zapas. Perfecta para sentarse en el suelo, comer pipas y copiar apuntes...

MADRID, 11/11/2020.- La portavoz del PP, Cuca Gamarra, a su llegada este miércoles a la reunión de la Mesa del Congreso. EFE/Ballesteros POOLBallesterosEFE

A lo que iba, que me pierdo. Pues eso, que intento imaginar qué piensan nuestros políticos cuando se visten por las mañanas, máxime cuando representas a un partido, a un elector, te va a ver todo Cristo por la tele, blablablá. No siendo Pablo Casado tampoco, claro, que, chica, solo tienes que cambiar de traje –divinamente cortado, divinamente cosido y con una tela divina, pero azul–. Y no siendo tampoco Pablo Iglesias. Porque este Pablo da la sensación de que aún no ha pasado esa fase de «teenager» que todos hemos tenido. Esa en la que te pones lo primero que te encuentras (silla, suelo, debajo de la cama) y que no esté muy sucio –si lo está, le das la vuelta– y te sirva para lo mínimo imprescindible: no ir en bolas. Porque, por lo demás, pasas de todo: pasas de ducharte, pasas de peinarte, pasas de tus padres, pasas del sistema y del «fucking» capitalismo. Ah. Y porque eres un rebelde. Muy por encimas de trivialidades. De ti… Y te lo demuestro incluso remangándome la camisa, porque yo siempre estoy metido en faena…

GRAF7674. MADRID, 11/11/2020.- El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias (d) conversa con la portavoz en el Congreso de EH Bildu, Mertxe Aizpurua (i) antes del pleno del Congreso este miércoles donde se debaten las enmiendas al proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2021. EFE/BallesterosBallesterosEFE

Lo dicho: obviemos a los Pablos. Centrémonos entonces en, por ejemplo, cómo debe de ser ese momento en casa de María Jesus Montero. Ay, Dios mío. ¿!Cómo será?! Sí, sí. Con exclamación y con interrogación. Qué divinidad, señores. No me digan. Esta semana, PGE. «Es mi momento. Soy protagonista. Los PGE son mi tesoro. Y quiero, quiero, QUIERO, que se me vea, se me escuche». «Eso pasa siempre, María Jesús». «Vale, sí, pero más». Estoy reproduciendo su fluir de conciencia a dos voces, por si no lo habían entendido.

«Totum revolutum»

Total, que su subsconsciente le dice: «De rojo. En ''total block''. Es el color de tu partido. Es ineludible. Es personalidad. ¿Cómo era la película, María Jesús?». «La mujer de rojo, María Jesús». «Exacto. Es distintivo. Y si encima le pongo unos cierres orientales... ¿Y si la falda es tubo y me pongo botín? ¡Soy un editorial de moda!». Eso el miércoles. Al día siguiente, que el protagonismo le agota: «María Jesús, estos PGE son tú, sí, pero también son un compendio de todas las sensibilidades, un ''totum revolutum'' nuestro con las Podemos, y un derroche porque son los más abultados de la Historia... Pues me voy a poner un estampado de seda que lo vas a flipar. Eso sí, a juego con mis pendientes y manicura en violeta desvaído».

Maria Jesús Montero en el CongresoJesús G. FeriaLa Razón

Y ¿en casa de Gabriel Rufían? Otra maravilla. «Gabi, rey, tienes estatura de modelo. Y, a ver, seny seny no sé, pero diseny, lo put* más». No me digan que no lo están visualizando. «Me voy a vestir de modelo campesino de Dolce & Gabanna, rollo revolucionario de Novecento, de Bertolucci. Lo veo: camisa cuello Mao y americana y jersey en juego de negro y azul». Y ¿Laura Borrás? «Nena, tú tienes seny... no como Rufían... Eres tan catalana que eres más francesa que española. Marca la diferencia. ¿Marca? Un Chanel «double tweed». Pero en negro y blanco, que no soy una folclórica. Raixa desde la contenció». Ay.

GRAF8037. MADRID, 11/11/2020.- La portavoz de JxCat en el Congreso de los Diputados, Laura Borràs (d), se dispone a intervenir durante el pleno del Congreso de los Diputados, este miércoles en Madrid. EFE/MariscalMariscalEFE

Ay, que me estoy viniendo arriba. ¿Y qué pasaría en casa de Mertxe Aizpurua, la diputada de Bildu que se estrechó el codito con el Vicepresidente? «Mertxe, goxoa, de blanco y ligerita, que viajas a Madrid. Al Sur». Y ahí está, pasando a la posteridad con una chaqueta blanca de lino sobre una camiseta de tirantes.

MADRID, 11/11/2020.- La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurúa, a su llegada este miércoles a la reunión de la Mesa del Congreso. EFE/Ballesteros POOLBallesterosEFE