¿Por qué culpa Kiko Rivera a Ramón Calderón de su ruina y le llama “sinvergüenza”?

El Dj ha acusado al albacea e íntimo amigo de Paquirri, Ramón Calderón, de no defender sus intereses y favorecer a su madre en lo relativo a la herencia de su padre. Se avecina un guerra en los juzgados que podría aclarar, 36 años después, este espinoso asunto.

Isabel Pantoja y Kiko Rivera durante la emisión de “GH Dúo”

Ramón Calderón fue a Kiko Rivera lo que Antonio Ordóñez a sus nietos, es decir, la persona que debía defender los derechos de los herederos universales del malogrado torero: sus hijos. Tres niños menores, hijos de las dos mujeres con las que el de Barbate contrajo matrimonio durante su corta vida. Carmen Ordóñez, la madre de los dos mayores, Francisco y Cayetano, delegó en su padre las negociaciones con el resto de los herederos: su ex familia política, los Rivera Pérez y la familia que formó el torero con Isabel Pantoja y el fruto de aquella unión, Francisquito, un bebé de apenas ocho meses.

Fueron 36 meses de negociaciones en las que parecía imposible llegar a un acuerdo entre las partes. Lo hicieron “in extremis”, cuando se apuró el plazo de tres años para hacerlo sin contencioso. A pesar de que aquel acuerdo molestó a todas las partes (especialmente a los Rivera y a los Ordóñez),acabaron firmando todos para evitar un juicio de testamentaría para la partición que hubiera perjudicado a todos.

Un reparto de la herencia que no satisfizo a casi nadie

Tres fincas importantes, terrenos, casas, apartamentos, joyas, dinero en metálico y en diversas cuentas, una lancha y varios vehículos componían la abultada herencia que había que repartir en tres lotes. Además de los bienes, también había algunas deudas, alguna hipoteca que Paco quería liquidar antes de cortarse la coleta.

BODA DEL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI " Y LA CANTANTE ISABEL PANTOJA EN LA IGLESIA DEL GRAN PODER DE SEVILLA ©KORPA 30/04/1983 SEVILLALa Razón (Custom Credit)GTRES

A Isabel Pantoja, Paquirri cedió además de la cuota viudal legitimaria, la mitad del usufructo del tercio de libre disposición con carácter vitalicio. Aquello suponía que Isabel disponía del uso y disfrute de la sexta parte del patrimonio de Paquirri aunque volviera a casarse. Aún así y para evitar más problemas con los herederos, se capitalizó su usufructo y el porcentaje resultante se materializó en que, el 45% de la herencia de Paquirri quedaba en poder de Isabel Pantoja y su hijo Francisco José.

Los Ordóñez, Fran y Cayetano Rivera Ordóñez, se quedaban con Los Rosales, una finca menos conocida pero más rentable al ser una enorme explotación agrícola que generaba importantes rendimientos. Los Rosales que acabaría siendo hipotecada por Antonio Ordóñez, representaba el 40 % de su herencia. La mala gestión del padre de Carmen Ordóñez provocaría que Fran y Cayetano se quedaran sin nada en pocos años.

POSADO EXCLUSIVO DE CARMEN ORDOÑEZ EN TANGER AH / ©KORPA 08/09/2003 TANGERAH©KORPA

Por otra parte, al padre y los hermanos del torero, los Rivera, les correspondió El Robledo, una finca que equivalía al 15% de la valoración estimada de la fortuna del torero. Los Rivera, al igual que la viuda, tenían el usufructo vitalicio de una sexta parte de la herencia, así como la nuda propiedad de esa parte, que sólo recibirían cuando el menor de los hijos del torero, Francisco José, cumpliera 21 años, el 9 de febrero de 2005.

Paquirri no quiso que los bienes de sus hijos los administrara ni su viuda ni Carmina

Francisco Rivera Paquirri era de natural desconfiado y no estaba dispuesto a dejar que el enorme patrimonio que amasó jugándose la vida acabara en manos de las madres de sus hijos. Carmina, con quien nunca liquidó los gananciales hasta su muerte, había demostrado su escaso interés por su fortuna pero era derrochadora y demasiado generosa. Y por otro lado estaba Isabel, con quien el torero se casó en régimen de separación de bienes, que tampoco contaba con la total confianza del diestro.

Por ese motivo, en el testamento que firmó horas antes de su boda con Isabel Pantoja, el torero nombraba nada menos que a cinco albaceas para administrar los bienes que heredarían los hijos del torero. Los administradores nombrados por Paquirri en el testamento fueron Ramón Vila Jiménez, cirujano de la Real Maestranza de Sevilla, Fernando Morán Cabrera y Antonio Escámez Márquez, administrador de la finca La Cantora. Estos tres albaceas señalados en el testamento, deberían reunir dos firmas mancomunadas para que sea válido el uso de tal administración, según consta en las cláusulas del documento hereditario. Testigo del testamento y también albacea figuraba Salvador Salvatierra, quien desempeñó un papel fundamental para traer a España el “dinero de América”.

El papel de Ramón Calderón como defensor de los intereses de Kiko Rivera.

Ramón Calderón (69 años), conocido por ser presidente del Real Madrid entre julio de 2006 y enero de 2009, fue amigo de Paquirri y una persona próxima a Isabel Pantoja, su última esposa. Por ser íntimo del diestro, abogado y pertenecer a una familia acomodada y muy conocida de Palencia, tenía la plena confianza del torero.

Ramón Calderón, antes de entrar a declarar como imputado por las irregularidades producidas en la asamblea del Real Madrid

Él sería el encargado de defender los intereses del benjamín, Francisco José Rivera Pantoja. Por ese motivo, ante el estallido de la guerra entre Isabel Pantoja y su hijo, los medios se han puesto en contacto con él para que comparta sus recuerdos del conflictivo reparto de esta herencia.

La familia Calderón, a la que pertenecía Ramón, era la propietaria de la vieja plaza de toros de Palencia, situada en el centro de la ciudad, del gran teatro de la ciudad y del Diario Palentino, fundado en 1881 y órgano de la familia de los Calderones. Amante de los toros, Ramón seguiría la estela jurídica de su padre como la mayoría de sus hermanos, que aún mantienen el influyente despacho de abogados que inició el fundador de la saga. Amigo personal de Francisco Rivera Paquirri, el malogrado torero fue el elegido para inaugurar el nuevo coso de Palencia, el 2 de septiembre de 1976.

Ramón Calderón, muy próximo a Isabel Pantoja, la ha defendido jurídicamente y participado en la administración de sus empresas.

Fue ese verano de 1976 cuando Ramón se trasladó a vivir a Madrid. Fijó su residencia en la exclusiva urbanización de La Moraleja y montó su despacho profesional en la calle Serrano. Tras la muerte de Paco, y tras defender los intereses del hijo de su viuda, mantendría la amistad con Isabel Pantoja. De hecho, fue él quien se ocupó de defender sus intereses en el juicio por la vulneración del derecho a la intimidad por la comercialización de las imágenes en las que Paquirri agonizaba en la plaza cordobesa de Pozoblanco. Un juicio que ganó y que impide que los últimos minutos de vida de Paco puedan emitirse en las televisiones.

EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI " Y SU NOVIA LA CANTANTE ISABEL PANTOJA ©KORPA 30/04/83KP©GTRESONLINE

Su buena relación con Isabel Pantoja es patente. Fue él quien consiguió que a Kiko Rivera, cuando era conocido como Paquirrín, le realizaran una prueba en el Real Madrid con el fin de lograr su fichaje por los equipos inferiores del club blanco. Las imágenes del hijo de la Pantoja entrenado con la cantera del Madrid, dieron la vuelta al mundo. A pesar del padrino que tenía en el club, Kiko pasó sin pena ni gloria por los campos de entrenamiento de uno de los clubs de fútbol más importantes del mundo.

Paquirri en una de sus últimas fotografías con su hijo KikoLa Razón (Custom Credit)

En 1989 trató de hacerse con la gestión de la plaza de toros de Las Ventas, de la que fue empresario en 2004, a través de Taurovent SL. Una sociedad en la que aún mantiene un 5%. y en la que se asoció con José Antonio Martínez Uranga “Choperita” y el constructor Fidel San Román, quien como Isabel Pantoja sería encarcelado por la Operación Malaya en Marbella, acusado de prevaricación, cohecho y tráfico de influencias.

Calderón ha pertenecido a numerosos e influyentes consejos de administración y figura o ha figurado como administrador o apoderado de más de 40 empresas, entre ellas, en Pantomar SL, propiedad de Isabel Pantoja, en la que ejerció como secretario a mediados de los noventa. Esa misma empresa, que sirvió para canalizar los ingresos que generaba la actividad artística de la viuda de España, se constituyó como prestataria de una hipoteca sobre La Cantora suscrita por ella y Kiko Rivera con Cajasur de 2.700.000 euros en 2002 para un plazo de 20 años.

Por eso, no es de extrañar la defensa a ultranza del que ha sido abogado y secretario del consejo de administración de la empresa más veterana de la artista de la actuación de Isabel Pantoja gestionando la herencia de su hijo. No hay duda de que existen intereses comunes y que, la relación profesional de la intérprete de Marinero de Luces y el prominente abogado y empresario, viene de muy atrás.

Las acusaciones de Kiko a Ramón Calderón.

En su intervención en el programa Cantora: la herencia envenenada, Kiko Rivera habla de “una trama” para expoliar su herencia y señala a las cuatro personas que lo hicieron posible: su madre, su tío Agustín , otra persona cuyo nombre calla por respeto y Ramón Calderón, el hombre designado para defender sus intereses en el reparto de la herencia de su padre.

Mirando a cámara, el hijo de Isabel Pantoja le ha dedicado unas duras palabras a Ramón Calderón, quién sigue defendiendo que el reparto fue completamente justo y que él ha velado siempre por sus intereses: “Ramón Calderón es un sinvergüenza”. “Con los papeles que tengo yo, me lo va a tener que explicar en un juzgado. Es uno de los implicados en esta trama”.

Kiko ha asegurado que Isabel pidió en 1986 una hipoteca de 50 millones sobre Cantora y 35 millones más en 1988, nada más ser adjudicada la finca de Medina Sidonia a Pantoja y su hijo. Según desveló el menor de los Rivera, la finca estaba dentro de una sociedad creada por su padre denominada, Cantora S.A que desapareció poco después de la muerte del torero.

El cantante ha expresado su extrañeza al conocer que, a través de una empresa de su madre, Pantomar S.l., cuando cumple 18 se hipoteca de nuevo Cantora por 2,7 millones de euros. “Mi bien es el que está puesto como aval”, dice Kiko que explica que en Pantomar, Isabel es administradora y el secretario es Calderón.

También ha hablado de cómo su madre vendió tres fincas de las nueve que componían Cantora cuando él era menor y a sus espaldas. El Dj señala a Calderón, que era su representante legal hasta que alcanzara la mayoría de edad, de haber permitido que se hipotecara y se vendiera su patrimonio. El abogado ha negado estas acusaciones y ha anunciado acciones judiciales contra Rivera.