El cónclave de los Rivera en Barbate; una estocada mortal para Isabel Pantoja

La tonadillera llora lágrimas de sangre al enterarse de que su hijo Kiko se ha reunido con todos los Rivera en Barbate. La Pantoja no entiende que haya ido con sus hermanos a ver a “Riverita”, pasando de largo por Cantora, para ver a su tío paterno enfermo

El silencio impera en Cantora desde que el DJ diera el cante en Telecinco. Sus declaraciones han dejado a los Pantoja a los pies de los caballos y el golpe ha sido tan inesperado, como brutal sus consecuencias. El pequeño de los Rivera, al que desde Telecinco siguen tentando para que se siente este viernes en la segunda entrega de “Cantora:la herencia envenenada”, ha cumplido su palabra y se acerca a los Rivera.

La histórica reunión se organizó el pasado lunes y ha tenido lugar esta mañana en Barbate, tierra natal de los Rivera. Los tres hermanos han viajado juntos desde Sevilla, en un coche conducido por Kiko Rivera, a media mañana. De camino a Barbate han pasado por delante de la finca Cantora, dónde continúa encerrada Isabel Pantoja, lo que según ha desvelado Canales Rivera ha provocado una divertida reacción de Kiko Rivera. El Dj ha comentado a sus hermanos: “¿Y si en vez de pasar por Medina Sidonia nos vamos a Barbate por Chiclana?”.

Los tres hermanos en una imagen de Instagram

Pasando de largo por Cantora, dónde la salud de los miembros de su familia materna es preocupante.

Cantora, según las últimas informaciones que han trascendido, parece un hospital de campaña. La madre, Doña Ana, muy enferma es atendida, día y noche, por Nieves, la hermana de Mami Quevedo, marido de Cristina Tárrega. La matriarca del clan, Doña Ana, que sufrió hace unos meses un ictus y padece una enfermedad degenerativa, es la única que no se entera de lo que ocurre.

La tonadillera ha sufrido un bajón de salud de la dolencia renal que padece desde hace años, al menos así se lo han trasladado a Kiko Rivera, según lo que éste ha confesado a su nueva amiga, Mila Ximénez. Dicen que no come y no bebe, una especie de huelga de hambre espontánea y no reivindicativa, que la ha dejado sin energía. Postrada en la cama, no sale de su habitación y cuentan que llora lágrimas de sangre ante lo que considera la mayor traición de su vida: las declaraciones, plagadas de reproches y acusaciones, de su propio hijo, Kiko Rivera.

Isabel Pantoja, acompañada por su hermano Agustín

Y por si fuera poco, el tito Agustín, según ha desvelado hoy María Patiño en Sálvame, ha sufrido varias crisis de ansiedad al ser cuestionado, por primera vez en su vida, por su propia hermana. Pero a pesar del panorama que se vive en el polémico cortijo, el DJ ha ido con sus hermanos a conocer a su tío “Riverita”, el hermano más bohemio y peculiar de su padre, que se encuentra gravemente enfermo.

Fue su primo Jose Antonio Canales Rivera quién llamó a Kiko para pedirle que fuera a ver a su tío, tras tener que ser atendido Riverita por una ambulancia en su domicilio. El hermano de su padre está muy delicado y como el resto de los Rivera, uno de sus anhelos es conocer a su sobrino. Este hecho ha propiciado, que mucho antes de lo que se creía, se produzca el primer e histórico encuentro de Kiko Rivera con un miembro de la familia Rivera. El cónclave de los Rivera en Barbate es como una estocada mortal para Isabel Pantoja.