Alberto de Mónaco impone la boina a Charlene para ocultar su corte de pelo punk

Un nuevo acto de rebeldía de la surafricana

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Ni en sus peores sueños se hubiera imaginado a su esposa con la cabeza rapada al más puro estilo punk. Alberto de Mónaco se quedó boquiabierto al ver aparecer de esta guisa a su mujer, Charlene, en medio de un acto oficial, ya que se había cortado el pelo a escondidas de su marido y el resto de su familia política. Un nuevo acto de rebeldía de la joven surafricana.

Ante los comentarios tan jocosos contra la madre de sus hijas, el príncipe pidió encarecidamente a su pareja que se cubriera la cabeza con una boina que intentara ocultar la zona rapada al cero. La ex nadadora no es amiga de protocolos y no es la primera vez que rompe las normas establecidas en el Principado. Su comportamiento pasado demostró que es una mujer demasiado liberal y moderna para las normas monegascas, y que no le gusta lo más mínimo el encorsetado y estricto tipo de vida de palacio. Ni la antaño díscola Estefanía ni su oficialista hermana Carolina, hoy ganadas para la causa fraterna, entienden determinadas actitudes de su cuñada. Pero Charlene pasa de todo y de casi todos y parece llevar una vida paralela a la que le “exige” su condición principesca.