La muerte de José María Íñigo, a juicio

La familia del locutor lucha hoy ante los tribunales por demostrar que el amianto de RTVE fue el que causó su enfermedad

ENTREVISTA A JOSE MARIA IÑIGO.
@ JESUS G. FERIA.
15-12-2010.
ENTREVISTA A JOSE MARIA IÑIGO. @ JESUS G. FERIA. 15-12-2010. FOTO: alberto r roldan La Razon

El 8 de mayo se cumplirán dos años desde que el mítico periodista José María Íñigo falleciera, a los 75 años de edad, debido a una larga lucha contra un mesotelioma pleural. Un tipo de cáncer, muy agresivo y poco común, que afecta principalmente al revestimiento del pulmón y de la cavidad torácica. La principal causa de este tumor maligno es la exposición al amianto, un mineral empleado en la construcción, que al parecer estaba presente en los estudios de RTVE en los que Íñigo trabajó durante un largo periodo de tiempo.

Tras ser diagnosticado de esta enfermedad en 2015, fue el propio presentador quien decidió denunciar a RTVE ese mismo año con el fin de reconocer su situación como Enfermedad Profesional. No obstante, no llegó a conocer la sentencia, ya que murió tres años después, antes de que se conociera resolución alguna. Hasta ahora. Hoy la familia del periodista bilbaíno ha acudido a los juzgados por fin para demostrar ante los tribunales que su muerte tuvo como causa el amianto presente en el Estudio 1 de Prado del Rey.

José María Íñigo
José María Íñigo

«Lo que quiere la familia es que la pensión de viudedad se reconozca que viene de esta enfermedad profesional y no de una enfermedad común», asegura Andrea Peiró, abogada de la familia de Íñigo, a LA RAZÓN. «Esperamos que las pruebas acrediten que, efectivamente, José María estuvo expuesto al amianto en TVE».

Además, la letrada del despacho Opamianto, confiesa que la familia se encuentra «bien, ilusionados porque por fin se va a celebrar el juicio», ya que hay que tener en cuenta que previamente se suspendió debido a la pandemia de la Covid-19. «Sobre todo tienen ganas de que haya una sentencia», determina Peiró.

José María Íñigo, en una de sus últimas apariciones públicas en TVE
José María Íñigo, en una de sus últimas apariciones públicas en TVE FOTO: RTVE la razon

Por su lado, RTVE alega que el presentador trabajó antes en una empresa de neumáticos, pero la abogada de la viuda y de los hijos desmontó esa tesis, ya que el periodo máximo de latencia de la intoxicación por amianto es de 40 años y habían pasado más de 60 desde aquella experiencia laboral. Además, fuentes consultadas de CC OO tienen conocimiento de dos casos más, anteriores, de trabajadores de TVE en los que la justicia ha reconocido Enfermedad Profesional por la misma causa (uno de ellos, también fallecido). Estos hechos coinciden, en estos momentos, con la jubilación anticipada de muchos trabajadores de RTVE, la mayoría de ellos con un mínimo de 30 años de dedicación en las instalaciones de la corporación. Un proceso judicial que de concluir dando la razón al fallecido, José María Íñigo, podría traer consecuencias graves para el ente público.

El «mostacho» de TVE

Aunque será eternamente recordado por su icónico bigote y por ser «la voz» del Festival de Eurovisión durante seis años, el debut de José María Íñigo en la cadena se remonta a 1968, gracias al programa de Pedro Olea «Último Grito». Pero no fue hasta 1972 cuando conoció el éxito con el programa musical «Estudio abierto». En este mismo espacio, el 1 de Prado del Rey, fue donde también grabó posteriormente otros programas como «Directísimo» y «Esta noche fiesta».

Uri Geller se convirtió en historia viva de la televisión en España con su aparición en el programa «Directísimo», que dirigía y presentaba José María Íñigo en TVE, cuando dobló cucharas y arregló relojes a distancia
Uri Geller se convirtió en historia viva de la televisión en España con su aparición en el programa «Directísimo», que dirigía y presentaba José María Íñigo en TVE, cuando dobló cucharas y arregló relojes a distancia

Por aquel entonces, se trataba del plató más grande de Europa con unas dimensiones de más de mil metros cuadrados. Fue construido el 18 de julio de 1964 con esta sustancia tóxica que presuntamente le habría costado la vida y cuyo uso fue prohibido hace cuatro décadas, tras conocerse las consecuencias que acarreaban su inhalación. Posteriormente, permaneció cerrado entre 2015 y 2018 por obras, ya que fue renovado por completo. Un desamiantado que costó varios millones de euros, además de varias polémicas.