Álvaro de Marichalar: “El Régimen forzó a mi padre a vender Génova 13, que era nuestro hogar”

Nieto de uno de los fundadores del edificio, cuenta la historia inédita de la venta forzosa de este inmueble que hoy es noticia

Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada
Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada

La flamante esquina de la calle Génova con Zurbano no solo está siendo un quebradero de cabeza para el actual líder del Partido Popular, Pablo Casado. Este impresionante inmueble madrileño de 10.943 metros cuadrados construidos situado en una de las orillas más preciadas del Paseo de la Castellana, ya lo fue en su día para la familia Marichalar.

Para comprender todos los matices de esta historia hay que volver a los albores del siglo XX. En 1910, el abuelo de Jaime y Álvaro de Marichalar, el político y alcalde de Madrid Luis de Marichalar Monreal, vizconde de Eza, adquirió el solar a Isaac Peral, el inventor del submarino, que tenía allí su casa taller.

Luis de Marichalar era además de aristócrata, un personaje muy relevante durante el reinado de Alfonso XIII. Fue senador, diputado y ministro de Guerra y Fomento en un gabinete presidido por Eduardo Dato. Tanto el vizconde de Eza como su hijo, el conde de Ripalda, vivieron con sus familias en Génova 13.

El impresionante palacete de estilo neoclásico acabó siendo demolido en su integridad en 1977 y dio paso al búnquer de cristal que hoy conocemos como sede del Partido Popular. Con este derribo se enterró entre escombros parte de la historia de España. El empresario y aventurero Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada (Pamplona, 1961), nieto e hijo de los fundadores del edificio, cuenta la historia inédita de esta venta forzosa de un inmueble que continúa hoy siendo noticia. Si creían que sabían todo sobre este mediático edificio, se equivocan. Pasen y lean.

Edificio antiguo de la sede del PP
Edificio antiguo de la sede del PPmarichalarmarichalar

–¿Qué relación familiar tiene usted con el edificio de Génova 13?

–El actual edificio, hoy sede del PP, se construyó tras el derribo ilegal de la casa que era de nuestra familia y donde yo viví hasta los 14 años de edad. Una construcción preciosa que edificó mi abuelo paterno, Luis de Marichalar, vizconde de Eza quien habitó en Génova 13 siendo diputado, alcalde de Madrid, ministro de Fomento, ministro de la Guerra y académico. Después, ya retirado de la política, permaneció junto a su familia en Génova 13 durante los cinco violentos años de aquel régimen republicano impuesto a la fuerza en abril de 1931 y también durante los tres años que duró la terrible guerra civil. En ese tiempo mis abuelos sufrieron más de ochenta «registros» en Génova 13, a manos de criminales comunistas, anarquistas y socialistas que saquearon las propiedades familiares e intentaron asesinarlo en varias ocasiones.

–Una vez me comentó usted que el despacho de Mariano Rajoy era parte de su cuarto de juegos...

–Hace algún tiempo fui a visitar a Mariano Rajoy para interpelar y entregarle documentación que probaba las malas artes del PP en Castilla y León, donde se aliaron con socialistas y comunistas para expropiarnos fraudulentamente unos terrenos de nuestra finca familiar en el entorno del Sitio de Numancia. Al terminar la visita le comenté que su despacho había sido nuestra casa de Madrid.

–¿Y qué le contestó?

–Se sorprendió mucho al enterarse.

–¿Tiene recuerdos del edificio, anécdotas personales de cuando vivían sus abuelos allí?

–Mis abuelos murieron pocos años después de acabar la guerra, probablemente de toda la acumulación de tristeza que debieron vivir en esa época, pero conozco lo que fue Génova 13 a través de los relatos de mi padre. Lo que yo puedo recordar personalmente es que era una casa preciosa de techos altísimos donde se percibían otros tiempos.

–¿Sigue siendo (la familia) propietaria de los edificios contiguos?

–El edificio contiguo, el número 11, sigue siendo propiedad de la familia.

DocumentoLa Razón

–¿Por qué se marchó su padre del edificio?

–Mi padre heredó la casa y trató de mantenerla lo mejor que le permitieron las circunstancias derivadas de su condición de militar de carrera excombatiente en la guerra al lado del sector monárquico del bando Nacional, lo que provocó que una vez acabada la contienda fuera destinado lo más lejos posible de Madrid, una forma de exilio forzoso que se aplicaba a quienes no eran especialmente afines al sector falangista dominante. También supuso que el Régimen le obligara alquilar al Estado y a muy bajo precio, una buena parte del edificio. Y ese fue el principio del fin, ya que le metieron al INI (Instituto Nacional de Industria) durante tres décadas, siendo la renta inferior al coste de mantenimiento del edificio y los impuestos... Al final no le quedó otra opción que vender.

–¿Fue una decisión triste?

–Absolutamente. Los compradores, más de acuerdo con el Régimen suponemos, consiguieron deshacerse del «inquilino forzoso» y después demolieron nuestra casa (una salvajada histórica, cultural y urbanística como tantas que se cometieron y se siguen perpetrando en Madrid y en el resto de España) para edificar el horror de edificio que existe hoy y que aloja al PP.

Álvaro de Marichalar
Álvaro de Marichalar

–¿En qué último reto deportivo anda metido?

–Estoy navegando en solitario alrededor del mundo conmemorando el V Centenario de la Primera Circunnavegación iniciada en 1519 por Magallanes y finalizada por Elcano en 1522. Espero proseguir cuando la pandemia remita.

Y es que cuando saltó la crisis del coronavirus, el empresario se encontraba justo emulando esta hazaña histórica. «La última etapa fue desde Cuba a Miami. Atravesé de milagro justo antes que cerraran el acceso a Florida por mar. Para poder ingresar en los Estados Unidos tuve que demostrar que no había estado en ningún territorio europeo desde al menos 14 días», recalca Álvaro, que –en casi cuatro décadas– ha conseguido 14 récords del mundo. Campechano y sagaz, no pierde la ocasión de hablar de política. Es entonces cuando aparece otra persona. Mucho más seria y enconada. «Son muchos años de jugarretas», incide. Para dejar clara su oposición al Gobierno de Pedro Sánchez los califica de «chavistas», de «banda comunista» y de «desgracia» para el país. Aquí, el tío de Victoria Federica y Froilán no tiene pelos en la lengua. Sobre Cataluña no lo duda: «Seguirá el problema mientras el independentismo siga siendo rentable para la mafia separatista».

–¿Cómo ve la gestión que está haciendo el gobierno de esta pandemia?

El desgobierno comunista/socialista que padecemos no sabe gestionar nada. Han logrado los peores resultados del mundo en la lucha contra la pandemia y contra la crisis económica.

–¿Le parece acertada la decisión de Pablo Casado de vender la sede del PP?

–Es otra cortina de humo de quien se sabe incapaz de mantener y defender ideas. No le puedo decir más.