Los herederos morosos de Paquirri: Isabel Pantoja y los hermanos del torero

Los albaceas quisieron vender los bienes de Paquirri ante el desacuerdo de los herederos para repartirse su herencia. Necesitaban solventar las deudas de la testamentaría

LA CANTANTE ISABEL PANTOJA Y EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI "
LA CANTANTE ISABEL PANTOJA Y EL TORERO FRANCISCO RIVERA " PAQUIRRI "RP©RADIALPRESS

Según se desveló el pasado domingo en «Viva la Vida», en noviembre de 1985, apenas un año después de la muerte de Paquirri en la plaza de toros de Pozoblanco, los albaceas nombrados por el torero amenazaron a sus herederos con vender sus bienes. El motivo: la falta de acuerdo entre los tres grupos familiares que se disputaban el reparto de su herencia y que había llevado a la testamentaría a la bancarrota.

Así, el 22 de noviembre de 1985 se hizo llegar una carta a todos los herederos (o sus representantes legales) en la que se les advertía de la difícil situación de tesorería a la que les estaban abocando. Las deudas, los anticipos y los gastos habían acabado con la liquidez de las cuentas corrientes del torero y aseguraban que, de no alcanzar un acuerdo, se planteaban la venta de su patrimonio.

Pero antes de tomar esta drástica decisión, para la que estaban validados, los albaceas trataron de que los herederos morosos de Paquirri devolvieran las cantidades que habían adelantado desde la testamentaría y que les habían dejado sin liquidez.

Pantoja y los hermanos de Paquirri, Antonio y Teresa, se desentendieron del pago de sus créditos personales, avalados por el torero

En la carta, los albaceas aseguraban a los herederos de Paquirri que la «falta de tesorería, producto de los escasos ingresos y las muchas deudas acumuladas, nos ha obligado a suspender los anticipos con los que estábamos atendiendo a las necesidades perentorias de los herederos, a suspender los pagos al personal, a no atender a las obligaciones fiscales y de la seguridad social».

LA CANTANTE ISABEL PANTOJA JUNTO A SU MADRE ANA MARTIN Y SUS HERMANOS AGUSTIN Y BERNARDO PANTOJA DURANTE EL ENTIERRO DE SU MARIDO , EL TORERO FRANCISCO RIVERA "PAQUIRRI"
27/09/1984
SEVILLA
LA CANTANTE ISABEL PANTOJA JUNTO A SU MADRE ANA MARTIN Y SUS HERMANOS AGUSTIN Y BERNARDO PANTOJA DURANTE EL ENTIERRO DE SU MARIDO , EL TORERO FRANCISCO RIVERA "PAQUIRRI" 27/09/1984 SEVILLALAGTRES

Aunque según se desveló en «Viva la Vida» todos los herederos recibieron, durante más de un año, adelantos de la herencia de Paquirri, tres de los ocho herederos eran morosos. Así se supo que Isabel Pantoja, Antonio y Teresa Rivera habían solicitado créditos, con el aval del difunto, a los que no hicieron frente y que, desde la muerte del torero, se pagaron con el dinero de la testamentaría, lo que perjudicó al resto de herederos.

Isabel Pantoja solicitó un crédito hipotecario de más de 8 millones de pesetas que avaló Paquirri

Isabel Pantoja, la viuda de Paquirri, según estos documentos, era la que más debía. La tonadillera había solicitado un crédito de 8.274.000 millones de pesetas, una cantidad muy considerable para la época. Los hermanos de Paquirri, Antonio y Teresa, también tenían deudas: las de Antonio Rivera hijo ascendían a 300.000 pesetas y las de Teresa Rivera superaban el millón y medio de pesetas. Estos créditos, a los que se hizo frente con el dinero de la testamentaría, perjudicaron al resto de herederos dejando sin liquidez a los albaceas para otros pagos. Todos ellos recibieron una carta de los albaceas en la que les exigían ponerse al día con los pagos con los bancos y reponer las cantidades que habían adelantado desde la testamentaría, advirtiéndoles que si no lo hacían, «nos veremos a ejercitar las acciones que ampara nuestro derecho».

Aunque en el programa no se aclaró si Isabel Pantoja y los hermanos Rivera Pérez cancelaron sus deudas antes del reparto de la herencia de Paquirri, sí especificaron que el crédito solicitado por Isabel Pantoja, y que avaló su marido, fue un crédito hipotecario. Es probable, por tanto, que los más de 8 millones de pesetas que adeudaba Pantoja a la testamentaría tuviera su origen en la hipoteca que solicitó la tonadillera para comprar el piso que aún posee en la calle Tomás de Carranza y donde vivió el matrimonio durante un año. En el mismo edificio, la tonadillera posee un local de 600 metros que tiene arrendado desde hace décadas.