Victoria Federica se escapa a Ibiza para decidir su futuro

La sobrina de Felipe VI debe pensar si continuar sus estudios en España o en EE UU

Victoria Federica y Jorge Bárcenas, en el aeropuerto de Barajas
Victoria Federica y Jorge Bárcenas, en el aeropuerto de BarajasLa RazónLa Razón

Horas después de levantarse el estado de alarma en España, Victoria Federica y su novio, Jorge Bárcenas, ponían rumbo al «Caribe español». Con billetes de clase turista, llegaban a Ibiza en un vuelo de Iberia el domingo a las cuatro y media de la tarde. Cada uno con el mismo troley, ella en rojo y él en azul, pasaban el control sanitario del aeropuerto. Ambos mostraban su PCR negativa y rellenaban el formulario que exige el Gobierno balear. La suya será una estancia breve porque mañana Bárcenas trabaja en el restaurante La Mentira. El novio de la sobrina de Felipe VI es el DJ habitual que ameniza la hora previa y posterior al bingo que se juega en este local madrileño de aire clandestino y neones, y que se ha convertido en uno de los lugares favoritos de su novia.

¿Entrevista de trabajo?

De hecho, a la pareja les gusta acudir a restaurantes y aprecian la buena comida. Y en La Mentira pueden recorrer gastronómicamente el mundo que ahora no pueden visitar. Hamburguesas, gyozas y sushi son sus platos favoritos mientras Victoria disfruta, además, de las sesiones musicales de su chico. Ahora disfrutan de cuatro días en Ibiza y quién sabe si Bárcenas aprovechará para mantener alguna entrevista de trabajo, ya que la isla es uno de los lugares de encuentro de los DJs de todo el mundo.

La hija de la Infanta Elena terminaba el viernes sus clases en el centro privado en el que estudia. Clases que este año han sido presenciales y no telemáticas como ocurrió en su primer curso. Así, el viernes fue el último día de exámenes finales para los alumnos del centro de la calle Velázquez de Madrid. «Mi hija estudiará igual que su hermano, Administración y Dirección de Empresas (ADE), en el mismo centro norteamericano donde está Felipe». Fue su padre, Jaime de Marichalar, quien, hace dos años, nos daba la noticia meses antes de matricularse Victoria. Y es ahora cuando la joven tiene que tomar otra importante decisión al haber completado sus dos primeros cursos en el College for International Studies. Se abre para Victoria la opción de terminar su formación universitaria en Estados Unidos, aunque después de haber estado tres años interna en Inglaterra, igual se decanta por seguir en Madrid, que es donde están sus amigos y su novio. Por cierto, que hay otro bulo que Jaime Marichalar también quiso aclararme en su momento: «Mi hija jamás ha repetido ningún curso. La Infanta quería que Victoria hubiese seguido uno más en Inglaterra y que terminase allí, pero fui yo el que se opuso porque con tres años estaba bien y yo quería estar con mi hija. Cuatro años era excesivo, aunque Victoria se habría quedado encantada, le gustaba mucho estudiar allí y le iba muy bien en Inglaterra. Victoria –prosigue– sigue siendo una buena estudiante, ha ido siempre a curso por año. Jamás ha repetido. Ahora lo dicen, pero es otra mentira. Lo que ocurre es que está con el curso puente porque el sistema inglés es diferente al español y para que le convaliden tiene que hacerlo». Ese fue el motivo por el que empezó sus estudios superiores un año más tarde.

De momento, Victoria Federica tiene unas semanas de reflexión hasta que comience su tercer año de ADE en el mes de septiembre y qué mejor lugar para reflexionar que con su novio y en Ibiza, que, aunque tiene limitado los aforos y los horarios nocturnos, no deja de ser un lugar mágico para relajarse. Victoria Federica está acostumbrada a veranear en Baleares desde pequeña y allí coincidirá, antes de irse a Gales, con su prima, la Princesa Leonor y seguro que hablarán de sus internados respectivos, con los típicos consejos entre primas.