Tenis

Algo pasa con Mery Perelló, la mujer de Rafa Nadal

Ha sorprendido su ausencia en la Caja Mágica madrileña acompañando al tenista

Xisca Perelló, mujer de Rafael NadalFoto: Frank AugsteinAP

La última aparición pública de Mery Perelló data del pasado mes de abril cuando presenció en directo la final del Conde de Godó que disputó y ganó Rafael Nadal. Siempre discreta, arropada en la grada por la familia del deportista, la esposa del número dos del tenis mundial ha sido desde los comienzos de su relación muy celosa de su intimidad. Eso, sin embargo, no le ha impedido acudir a ninguna de las grandes citas del circuito, como aquella primera vez en París, en el año 2005, durante el torneo Roland Garros.

Casi dos décadas de apoyo incondicional por todo el mundo que parecen romperse ahora. Y es que ha llamado mucho la atención que Mery no haya visitado ni un solo día la Caja Mágica donde se ha celebrado el Mutua Madrid Open y, sin embargo, sí se haya visto en la grada a Maribel, hermana del mallorquín, que ha estado además acompañada por su prima Roser, con quien ha compartido risas y cenas en la capital y de las que han dejado constancia en sus redes sociales. ¿Crisis de pareja?, se preguntan algunos. Nada de eso.

Roland Garros, Paris, 2020 FOTO: GONZALO FUENTES REUTERS

Mery (Xisca) Perelló suele preferir siempre acompañar a Rafa en las fases finales de los torneos para así poder centrarse al máximo en su trabajo como directora general de la Fundación Rafa Nadal y los proyectos sociales que encabeza, una labor de la que dice sentirse muy orgullosa y a la que siempre ha asegurado que querría dedicar más tiempo del que puede. Fue precisamente el confinamiento lo que ha permitido al matrimonio –que en octubre celebrará su segundo aniversario de bodas–, poder organizarse mejor. Las lesiones del tenista y su renuncia a la participación en algunos torneos internacionales permiten a Mery, que está a punto de cumplir 33 años, pasar más tiempo en la Academia y también supervisar las obras de su casa, en Porto Petro. Y parece ser que así seguirá siendo. La esposa del tenista está encantada con su perfil aún más privado y alejado del foco mediático.

Mery y Rafa nunca han ocultado su deseo de convertirse en padres; de hecho, el propio Nadal ha señalado en alguna ocasión que cuando llegase el momento de la retirada, se pondrían a ello. Por eso, en su entorno, aunque descartan que el adiós a las pistas esté cercano, entienden que ahora la pareja seleccione mejor sus compromisos. De hecho, el deportista mallorquín ya ha puesto en duda su presencia en los Juegos Olímpicos de Tokyo dada la situación actual. «En un año normal siempre tengo claro mi calendario pero este año es distinto. Hay que ser flexibles», dijo hace unos días en rueda de prensa. Hay quien ha querido ver prudencia en sus palabras y más cuidado con las relaciones sociales. Y por supuesto que los rumores de embarazo han vuelto a proliferar. En su pueblo natal, donde se sienten protegidos, nadie habla. Ni confirman, ni desmienten, aunque todos los esperan.

Fotografía facilitada por la Fundación Rafa Nadal del tenista Rafa Nadal y Mery Perelló

Habrá que esperar estos próximos días para ver si Mery regresa a las gradas para arropar a su marido en el Master de Roma que está disputando o si no será hasta el verano cuando volvamos a disfrutar de la pareja en sus vacaciones en Mallorca a bordo del exclusivo catamarán de 24 metros de eslora y valorado en más de 5 millones de euros que estrenaron el pasado año.