Doña Sofía, reina también de los griegos.

Sus viajes al país heleno han sido constantes desde que sus hermanos se instalaron allí de forma permanente.

La reina Sofía en 2018
La reina Sofía en 2018G3GTRES

En uno de los laterales de la ateniense plaza Sintagma se encuentra el Hotel Grande Bretagne, un lujoso edificio construido en 1842 que funciona como hotel desde 1874. Suele ser el alojamiento preferido por las grandes personalidades que visitan Atenas. En la parte opuesta al Parlamento se encuentra la calle Ermou, una de las principales arterias comerciales de Atenas que suele estar animada a cualquier hora del día. Precedida por un escolta, la madre de Felipe VI ha sido fotografiada justo allí, en los grandes almacenes Attica, una especie de Harrods griego, donde pueden comprarse prendas de Valentino y otras de las firmas de lujo que tanto le gustan a Doña Sofía. En Londres es visita obliga ir al Selfridges y en Palma, El Corte Inglés. En las fotos, doña Sofía aparece acompañada de la esposa del cónsul español en Grecia, Enrique Viguera, quien hace solo dos semanas ya formó parte con su marido del séquito que acompañó a la reina en la visita privada que hizo a su país natal con la Fundación Reina Sofía, así como por su mano derecha, Arturo Coello, jefe de la secretaría de doña Sofía en Zarzuela y compañero de la reina en todos su viajes.

Cada vez sabemos más de la vida de la madre de Felipe VI en Grecia. A simple vista pudiera parecer que está más allí que nunca: noches de teatro, visitas a un santuario marino de la isla de Lipsi, cumpleaños de su hermana o presentación de los diarios de su madre, la reina Victoria Federica. Lo cierto es que desde que su querido hermano Constantino y su cuñada Ana María, se instalaron en Grecia de forma permanente en 2013 sus viajes al país heleno son constantes, si bien tuvieron que ser interrumpidos debido a la pandemia. Sin embargo, ha habido un fuerte cambio. Doña Sofía se deja fotografiar cada vez más en el país heleno y cada vez tiene menos complejos de participar en actos. Ahora comprando, antes en un concierto. Escenas imposibles en Madrid, contadas en su querida Palma, donde cada vez se parapeta más en Marivent e impensables en Reino Unido, donde residen gran parte de su familia helena.

La Reina Sofía y su hermana, Irene de Grecia, en un acto en Albania en 2016. GTres

En unos eventos, la reina emérita lleva en anillo de casada y en otro lo deja en el joyero. Pero no, sea de forma aleatoria o con la clara intención de enviar un mensaje, si es el caso, está claro que sigue estando presente en su mente. Al salir a la luz la vida sentimental de Don Juan Carlos, la reina ha decidido dejar de esconderse en sus visitas al extranjero donde siempre los destinos están vinculados con su familia. Es una mujer muy familiar y si ha pecado de algo ha sido de mimar demasiado a los suyos, empezando por su hermana Irene, la tía Pecu, a la que cuida ahora como en su día la ha cuidado y apoyado a ella en las circunstancias más diversas. Doña Sofía acude, con o sin ella, en línea regular a Suiza a ver a su hija, a Grecia y a Londres, donde tiene a sus queridos sobrinos. Tal vez estos asistiendo a la transformación de una mujer que siempre ha barrido todo para casa mostrando una imagen profesional e impecable a los españoles. Ante un rey emérito apartado, una emérita más visible que nunca. Aquí y en Grecia.