La DRÁSTICA decisión que ha tomado Kiko Hernández por sus problemas de salud

El colaborador cambia de vida a raíz de una dolencia que no le permitía vivir cómodamente.

Kiko Hernandez en una imagen de archivo
Kiko Hernandez en una imagen de archivoVictor J BlancoGTRES

Kiko Hernández comienza una nueva etapa. El colaborador de Sálvame ha tomado la decisión de cambiarse -sí, otra vez- de vivienda junto a sus dos hijas pequeñas. En esta ocasión ha hecho las maletas para poner rumbo a un lujoso chalet con el fin de mejorar su calidad de vida, tal y como ha publicado este miércoles en exclusiva la revista ‘Diez Minutos’.

Kiko Hernández en portada de la revista 'Diez Minutos' FOTO: Diez Minutos

Según la citada publicación, “la artristis psoriásica que padecía Kiko se le ha complicado al moverse por su anterior casa”, ubicada a las afueras de Madrid. Una patología degenerativa que le afecta en manos y piernas. Es precisamente la artritis la causa de esta nueva mudanza. Un cambio de vida que no ha dejado indiferente a nadie, ya que el nuevo hogar del tertuliano cuenta con 700 metros cuadrados y casi 3.000 metros cuadrados de parcela, para que tanto él como sus pequeñas Abril y Jimena disfruten de todas las comodidades. Cabe destacar, además, que esta nueva ubicación se encuentra más cerca del colegio de las dos niñas.

La tasación de esta exclusiva vivienda es de 2,5 millones de euros, un precio al alcance de muy pocos. El chalet cuenta con varias plantas. En la baja están el salón, cocina, baños y el comedor. En el caso de la superior el diseño está hecho a medida para un uso supletorio. Esta propiedad cuenta a su vez con un amplio jardín, garaje y piscina cubierta.

En el interior de la revista se aprecia como Kiko Hernández ha estado presente en todo momento para supervisar la mudanza de su ya antigua casa, que, lejos de lo que muchos medios aseguran, NO se encuentra en Valdelagua, tal y como ha podido confirmar La Razón, sino en una zona muy cercana a la misma. Muy celoso de su vida privada, ahora todos han sido testigos de cómo los enseres de sus hijas quedan a los ojos de todos: desde bicicletas, muñecos hasta castillos de princesas. Son tantas las cosas que la familia de tres portaba en su anterior vivienda que para el traslado han sido necesarios cinco camiones de mudanza.