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Victoria Federica de Marichalar: sus malas cifras como «influencer»

José Noblejas, experto en marketing digital, analiza para LA RAZÓN las posibilidades de la joven de triunfar en las redes

Victoria Federica de Marichalar asiste a la entrega del premio BMW de pintura que se celebra en el Teatro Real, a 24 de noviembre de 2021, en Madrid, España. La entrega del premio de pintura BMW  es un acontecimiento que goza de gran reputación en su categoría desde hace muchos años, y que este año en su edición número 36 refuerza su sentido homenaje al arte en nuestro país.
CASA REAL;PREMIO;PINTURA;FAMILIA REAL;CULTURA
Raúl Terrel / Europa Press
24/11/2021
Victoria Federica de Marichalar asiste a la entrega del premio BMW de pintura que se celebra en el Teatro Real, a 24 de noviembre de 2021, en Madrid, España. La entrega del premio de pintura BMW es un acontecimiento que goza de gran reputación en su categoría desde hace muchos años, y que este año en su edición número 36 refuerza su sentido homenaje al arte en nuestro país. CASA REAL;PREMIO;PINTURA;FAMILIA REAL;CULTURA Raúl Terrel / Europa Press 24/11/2021 FOTO: Raúl Terrel Europa Press

Hace justo un mes, Victoria Federica de Marichalar y Borbón tomaba una decisión sin precedentes en los miembros de la familia del Rey. La benjamina de la Infanta Elena abrió al gran público sus perfiles en redes sociales, permitiendo así a todo el mundo indagar entre su contenido y conocer un poco mejor su lado más privado. Se trata de una exposición que contrasta con el hermetismo y discreción que desde la Corona se suele exigir a personalidades de la posición de la joven, que ocupa el quinto puesto en la línea de sucesión al trono, después de su madre, su hermano Felipe Juan Froilán de Marichalar y sus primas, la Infanta Sofía y la Princesa Leonor.

Además, Victoria Federica de Marichalar ha completado este bautismo mediático con su presencia en diferentes eventos y «photocalls» que nada tienen que ver con la Casa Real. La nieta de los Reyes Sofía y Juan Carlos posa como una superestrella ante las cámaras y se deja caer en las mejores fiestas de la jet, repletas de «influencers» de la talla de María Pombo, Tomás Páramo o Laura Escanes. La prima de la Princesa Leonor se codea con importantes nombres del ámbito digital, como si fuera una más, pero, ¿qué posibilidades reales tiene de hacerse un hueco en este complicado y demandado sector?

Atendiendo al número de seguidores en su cuenta de Instagram, lo cierto es que la cifra se multiplicó en cuestión de pocas horas cuando la joven hizo público su perfil, pero poco a poco se ha ido estancando y, al cierre de esta edición, acumula algo más de 79.000 seguidores. Se trata de un número que puede parecer significativo para cualquier ciudadano de a pie, pero no para alguien con la popularidad de Victoria Federica.

José Noblejas, experto en márketing digital y colaborador de diferentes programas de televisión, considera que este parón en la cifra de seguidores de Victoria Federica de Marichalar obedece al notable «abandono» de su perfil de Instagram. «Su contenido es muy de andar por casa. No hay periodicidad ni intención, y eso repercute», explica para este periódico.

Además, Noblejas destaca también que el perfil de Instagram de la hija pequeña de la Infanta Elena carece de «engagement», un anglicismo que en este ámbito hace referencia al compromiso y conexión emocional que los usuarios desarrollan con el «influencer» en cuestión. «En su caso, su número de seguidores no se corresponde con el de interacciones. Sus publicaciones tienen pocos ‘me gusta’ y tampoco destacan en comentarios», expone el experto en márketing digital.

Atendiendo a estos datos, Victoria Federica de Marichalar parece tenerlo especialmente complicado a la hora de conseguir patrocinios o contratos publicitarios. Por un lado, las marcas más generalistas se sienten atraídas hacia perfiles con muchos más seguidores y podrían rechazar la imagen elitista que proyecta la sobrina del Rey Felipe VI, puesto que su «target» es el público mayoritario.

Aunque las marcas de lujo sí podrían confiar en Victoria Federica como su imagen por el simple hecho de vincularse a la Casa Real, lo cierto es que las más importantes, que cuentan con un jugoso presupuesto para invertir en publicidad, acudirían a «influencers» con un número mucho mayor de seguidores, aquellos que rozan o superan el millón de «fans». «No me imagino a Loewe, por ejemplo, colaborando con ella. Las empresas de este tipo prefieren perfiles mucho más relevantes, con capacidad de llegar a más personas», señala Noblejas.

Así las cosas, en este momento la sobrina de Felipe VI lo tendría muy complicado para ganarse la vida como «influencer». No solo por el limitado número de ofertas que podrían llegar hasta ella, sino porque las que lo hicieran no contarían con un presupuesto muy elevado, tal y como ha comentado el mencionado experto en marketing digital: «Considero que cualquier marca que pague más de mil euros a Victoria Federica por una publicación estaría tirando el dinero y sobrevalorándola. Ahora mismo, por lo mismo, se pueden encontrar perfiles mucho más dinámicos», zanja.