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El homenaje secreto de Isabel II a Felipe de Edimburgo en su mensaje de Navidad

La reina no olvida a su marido en su tradicional intervención en la televisión británica

La Reina Isabel II en su discurso de Navidad
La Reina Isabel II en su discurso de Navidad FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Los últimos años no han sido fáciles para Isabel II. Además de tener que hacer frente a una pandemia y a los problemas que le ha generado su descendencia, con los casos del Príncipe Andrés y el Príncipe Enrique como los más destacados, la monarca más longeva del mundo se despidió en 2021 de Felipe de Edimburgo, el amor de su vida y su compañero en el trono desde que contrajeran matrimonio en 1947. El fallecimiento del Duque de Edimburgo ha sido, seguramente, el golpe más duro para la jefa de la casa real británica, que este año decía adiós al hombre a quien amó durante toda su vida.

Estaba claro, por tanto, que en el primer mensaje de Navidad que Isabel II iba a pronunciar ya como reina viuda en la televisión británica, la figura del Duque iba a estar muy presente… y así ha sido. La reina no ha querido olvidarle y para ello se ha hecho acompañar de una de las piezas de su joyero que más ligada estaba a la soberana pareja: un broche de zafiros con forma de crisantemo.

Se trata de uno de los prendedores que más le hemos visto lucir a la reina, pero también de una pieza que ha tenido un gran significado en la vida matrimonial de los Windsor. Con forma de un gran crisantemo y compuestos de zafiros y diamantes montados en una estructura de platino, la ‘flor’ está datada con anterioridad a la boda y se sabe que la reina la recibió en 1946 con motivo de la botadura de un petrolero llamado ‘British Princess’.

El duque de Edimburgo y la reina Isabel II en 1953, durante su visita a Panamá
El duque de Edimburgo y la reina Isabel II en 1953, durante su visita a Panamá FOTO: La Razón La Razón

La entonces princesa agradeció ese “recuerdo encantador” y desde entonces lo ha lucido en muy diversas ocasiones. Una de ellas (y al poco tiempo de haber recibido el broche) fue durante su luna de miel en Broadlands, en noviembre de 1947: la pareja paseó por los jardines de la residencia del Louis Mountbatten y en la solapa de la joven Isabel destacaba de manera clara esta flor cuajada de zafiros y diamantes. Sesenta años después, en 2007, la real pareja quiso volver a repetir esas instantáneas como celebración de su aniversario y para esas fotografías la reina volvió a escoger este prendedor de piedras preciosas. Según aseguran, Robert Lacey, fotógrafo de aquella sesión, reconoció que se encontró a Isabel y Felipe estudiando las antiguas fotos para volver a repetirlas. Y si eso fuera poco, en 2020, con motivo de su último aniversario, la reina volvió a escoger el broche para quedar inmortalizada.

En 2021, durante su mensaje de Navidad, hemos visto a Isabel II con un sencillo traje rojo en el que destacaba esta joya, muy cerca de un marco en el que se podía ver la foto de la pareja en 2021 y en la que lucía el crisantemo de zafiros. La elección por tanto de este broche entre las múltiples que tiene su joyero (posiblemente uno de los más espectaculares del mundo) es, claramente, una manera de hacer presente y no olvidar al que fue su marido durante casi 74 años. Es la manera que tiene Isabel II de lanzar un mensaje y reivindicar la figura del hombre que más tiempo le ha acompañado en su ‘aventura’ en el trono y de quien siempre tuvo buenas palabras