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La reina Paola de Bélgica se rompe un brazo tras una aparatosa caída

La monarca ha sufrido una fractura en el cuello del húmero

Paola de Bélgica, en una imagen de archivo del 15 de noviembre de 2017 / Foto: Efe
Paola de Bélgica, en una imagen de archivo del 15 de noviembre de 2017 / Foto: Efe

La casa real belga ha informado esta mañana que la reina Paola de Bélgica ha sufrido una aparatosa caída que la mantendrá alejada de sus funciones oficiales durante al menos ocho semanas. Al parecer, la monarca ha sufrido una fractura en el cuello del húmero de su brazo derecho a raíz del golpe, aunque desde el Palacio de Belvédère no han trascendido muchos más detalles sobre el estado de salud de la emérita. Ella y su marido, el rey Alberto, viven algo retirados de la opinión pública desde que este abdicó al trono en favor de su hijo, Felipe, el actual soberano del pequeño estado europeo.

Precisamente, fue hace algunas semanas cuando el foco mediático se dirigió de nuevo a los reyes eméritos tras la emisión de un documental sobre su vida en la cadena belga RTBF. A lo largo de la producción, Paola de Bélgica reconoció abiertamente la crisis que su regio matrimonio sufrió en la década de los setenta, cuando se publicaron unas fotografías en las que aparecía en actitud muy cariñosa con un periodista de ‘Paris Match’ mientras disfrutaban juntos de una jornada de playa. Ahora, y por primera vez, la monarca confesó en el reportaje que había sido infiel a su marido.

Alberto y Paola de Bélgica ocuparon las portadas de  las revistas del corazón
Alberto y Paola de Bélgica ocuparon las portadas de las revistas del corazón

Fue un amor un poco egoísta. En otra vida no volvería a hacerlo, pero no hay que arrepentirse. Era una etapa triste de mi vida y estábamos al borde de la separación”, señaló la reina Paola de Bélgica en el documental, en una inesperada confesión nunca antes vista en la realeza europea.

En cuanto a la salud de la reina Paola, lo cierto es que, a sus 84 años, la monarca ha pasado por algunos contratiempos en los últimos tiempos. En 2015, sufrió un grave infarto cerebral que llevó a buena parte de la opinión pública belga a temerse lo peor. Por fortuna, logró recuperarse casi sin secuelas, hasta que poco después sufrió otra aparatosa caída que le provocó una fractura en las vertebras. Aunque los médicos reconocieron que se trataba de “un lugar delicado”, entonces quisieron transmitir un mensaje de calma asegurando que “tiene curación”. Fue tal el desasosiego que circuló entre los ciudadanos que casa real tuvo que enviar un comunicado en el que dejaba claro que “la vida de la reina Paola no corre peligro”.