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La Reina Isabel II se muestra insegura ante su gran aparición estelar, junto a los Reyes Felipe y Letizia

Será el próximo 29 de marzo, en la Abadía de Westminster

La reina Isabel II
La reina Isabel II

Ya quedan pocos días para la aparición estelar de la Reina Isabel II tras unos meses sin dejarse ver en público. El próximo 29 de marzo se celebrará en la Abadía de Westminster un homenaje para recordar al duque de Edimburgo en el primer aniversario de su muerte. A consecuencia de las restricciones del coronavirus, la monarca no pudo despedirse de su marido como le hubiera gustado, así que ahora ha organizado una ceremonia por todo lo alto a la que ha invitado a representantes de las principales casas reales, entre las que se encuentra la española. Los Reyes Felipe y Letizia ya han confirmado su asistencia.

Hace falta remontarse al noviembre pasado para recordar la última vez en que la Reina Isabel se dejó ver allende los muros de su confortable palacio. Fue en el bautizo de sus bisnietos, August Philip Hawke Brooksbank y Lucas Philip Tindall, los hijos de Eugenia de York y Zara Tindall, respectivamente. Desde entonces, sus problemas de salud y movilidad la han mantenido alejada de la opinión pública, y cuando han trascendido imágenes de la monarca, han sido tomadas en el interior de su residencia. Tal y como ella misma ha reconocido ante la prensa, apenas puede caminar.

La Reina Isabel con bastón
La Reina Isabel con bastón FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Según algunos tabloides británicos, sus visibles achaques de la edad la tienen bastante insegura, y es que la Reina Isabel II quiere evitar a toda costa transmitir una imagen de fragilidad a sus ciudadanos. De hecho, se comenta que se desplaza en silla de ruedas desde hace un tiempo, pero se niega en absoluto a mostrarse así ante el foco mediático. Es por esto que, tal y como ha publicado ‘The Daily Mail’, el quipo de seguridad de la soberana está desarrollando un medido plan para evitar que los paparazzi puedan tomar una imagen suya llegando a la Abadía de Westminster.

Al parecer, será trasladada al templo desde el Castillo de Windsor en un helicóptero, y al llegar se subirá a un coche para finalizar el trayecto. Se contempla incluso la posibilidad de que la Reina Isabel II utilice un túnel para evitar las indiscretas miradas de las cámaras.