Justicia

El testamento del duque de Edimburgo será secreto

El tribunal de apelación británico, formado por tres jueces, ha desestimado la apelación de ‘The Guardian’ sobre celebrar en privado la audiencia en la que se blindó el testamento

El duque de Edimburgo y la reina Isabel II, en una imagen de Archivo
El duque de Edimburgo y la reina Isabel II, en una imagen de ArchivoFACUNDO ARRIZABALAGAAgencia EFE

El Tribunal de Apelaciones confirmó hoy el derecho de la Familia Real británica a mantener en secreto el testamento del fallecido marido de la reina Isabel II, Felipe, duque de Edimburgo.

El diario británico “The Guardian” había recurrido la decisión judicial en primera instancia de excluir a la prensa de una vista en julio de 2021 en la que se examinó si el público tiene derecho a conocer el reparto del legado del príncipe Felipe.

Los abogados del periódico argumentaron que la decisión de vetar el acceso de los medios a la audiencia en la que se decidía si la herencia podía ser secreta fue “una gravísima interferencia con una justicia abierta”.

Isabel II y el duque de Edimburgo, en la apertura del Parlamento. EPA PHOTO WPA POOL/RUSSELL BOYCE
Isabel II y el duque de Edimburgo, en la apertura del Parlamento. EPA PHOTO WPA POOL/RUSSELL BOYCERUSSELL BOYCEEPA

En aquella vista, el magistrado Andrew McFarlane aprobó una petición confidencial de los abogados de la Familia Real para que las últimas voluntades del difunto esposo de la reino fueron selladas.

Según publica hoy el “Guardian”, desde 1911 la familia Windsor ha conseguido ser eximida de las provisiones legales que estipulan que las herencias de ciudadanos británicos deben ser públicas.

A lo largo de ese tiempo, la Justicia ha celebrado audiencias privadas en las que se ha permitido que hasta 33 herencias permaneciesen secretas.

La corte de apelaciones rechazó por tanto el recurso para acabar con esa práctica del diario, que alegó que es “injustificada y desproporcionada”.

Los jueces del tribunal consideraron que no había forma en que la prensa podía haber sido alertada de la vista judicial “sin desatar la tormenta mediática que se temía”.

"La audiencia fue en un momento muy sensible para la soberana y su familia, y sus intereses no se habrían protegido si hubiese habido vistas judiciales prolongadas en el tiempo y publicadas en los medios en vez de una sola ocasión", explicaron los magistrados.

Para el tribunal, las circunstancias “excepcionales” justificaron la medida: “No estamos seguros de que hubiera un interés público específico en saber cómo se distribuyen los activos de la Familia Real”, agregaron.