Realeza

Los tres días fantasma de Froilán en su vuelta a casa sin ver a Doña Elena

El hijo de la duquesa de Lugo y Jaime de Marichalar ha regresado a España tras una breve estancia con Don Juan Carlos en Emiratos

Felipe Juan Froilán de Marichalar
Felipe Juan Froilán de MarichalarUSGGTRES

Se escucha en el portero electrónico: «Anda, sube a casa y déjate de preguntar tonterías. Qué prensa ni qué leches». Esta es la respuesta que recibió el domingo pasado el hijo de la Infanta Elena y sobrino de Felipe VI, cuando, tras tres días en paradero desconocido, timbró a la casa de su madre en la colonia Niño Jesús de Madrid, a un paso de El Retiro. La semana pasada, tras concluir las ceremonias por el funeral de Constantino de Grecia, Elena y Victoria Federica acompañaron a Froilán a los Emiratos Árabes y de paso estar unos días con Juan Carlos I. El emérito está solo en Abu Dabi, pero recibe constantes visitas de familiares y amigos. Que sus nietos fueran a verle no parecía nada significativo.

Detrás de la visita de Froilán está una cadena de acontecimientos en los que de una u ora manera ha figurado como protagonista. Desde su verano en Marbella no ha dejado de aparecer en altercados con la autoridad o ha estado cerca del foco de peleas, como la que ocurrió el pasado 25 de noviembre en una discoteca de la calle Goya. Entonces, la policía nacional abrió diligencias por un presunto delito de riñas de tipo penal, castigado con tres meses y medio de prisión. Por eso, por un verano en el que no faltaron tiroteos en una discoteca marbellí, se optó porque Froilán pasase un tiempo con su abuelo.

Froilán, la Reina Sofía y Victoria Federica en una imagen de archivo
Froilán, la Reina Sofía y Victoria Federica en una imagen de archivoGtresfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

Aunque el joven es su nieto favorito, Don Juan Carlos se mostró reticente a la llegada de éste. El Rey emérito le ha querido dejar claro a la Infanta Elena que su casa no es una guardería para sus hijos. Está intentando recuperar su imagen y no quiere que ahora se vuelva a ver dañada por culpa de sus nietos. La relación entre Juan Carlos I y Froilán ha empeorado ante el comportamiento del joven. El emérito siempre le aconseja, pero parece que le dan igual sus palabras.

Los hijos de la infanta Elena se empezaron a torcer como muestra de rebeldía cuando ésta se divorció de Jaime de Marichalar.

Un divorcio traumático

Felipe estaba entrando en la adolescencia. Hubo un tiempo en que las relaciones del exmatrimonio no eran buenas y exhibían diferencias de criterio en la educación de sus hijos, lo que tuvo una influencia decisiva en Felipe Marichalar y en su hermana Victoria Federica, que había nacido el 9 de septiembre de 2000. Los niños vivían con su madre. Su padre, más rígido, tuvo menos influencia en los dos hermanos en su infancia. El régimen de visitas pactado se cumplió a rajatabla en los primeros años, pero cuando los niños fueron mayores fue menos estricto. Aunque doña Elena y Marichalar apenas tenían contacto directo, ambos compartían al máximo el tiempo y la educación de sus hijos, aunque, en ocasiones, necesitaran un mediador para llegar a acuerdos.

Felipe fue siempre un niño consentido. Desde el entorno más cercano al joven, siempre se ha dicho que uno de los problemas era ser consciente de su poder como nieto del ex jefe del Estado. Juan Urdangarin, el primogénito de la infanta Cristina, le seguía en todas sus ocurrencias. Su adolescencia fue rebeldía. Odiaba que le llamaran Froilán y desobedecía constantemente, en ocasiones frente a las cámaras.

Froilán en una imagen de archivo
Froilán en una imagen de archivoGtresfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@310c279e

En 2012, a punto de regresar a Madrid tras pasar el fin de semana en la finca soriana de la familia Marichalar, Felipe se hirió en un pie al dispararse accidentalmente una escopeta que estaba manipulando. Entonces se vino abajo cuando vio a sus padres juntos en la clínica. Los que le conocen dicen que es un buen chico, solo demasiado inquieto y el contraste entre dos estilos educativos propicia en él una falta de control, que llega hasta hoy. Luego vinieron los problemas, Felipe entró como relaciones públicas del horario «light» de la discoteca Joy Eslava y en su show Anonymous. Lugo vinieron cuatro colegios en cinco años y la historia se sigue reescribiendo.