
Anécdotas
El día que Isabel II mandó a la cama a Barack Obama
El periodista Valentine Low revela en su nuevo libro, "Poder y Palacio", cómo era la relación de la reina con los líderes de todo el mundo

¿Apoyó Isabel II el Brexit? Este es uno de los capítulos que más expectación está despertando "Poder y Palacio", el nuevo libro de Valentine Low, excorresponsal real del Times. El periódico ha publicado un extracto con detalles inéditos de la reina y de su relación con la política. Y lo que dice es que la reina era partidaria de permanecer en la UE. La reina tenía las opiniones muy claras y cuando hablaba era muy directa, según se desprende.
"Mejor quedarse con lo malo conocido"
Un ministro de alto rango que habló con ella a principios de la primavera de 2016, tres meses antes del referéndum, recuerda que ella dijo: "No deberíamos salir de la UE". Y añadió: "Es mejor quedarse con lo malo conocido". Low recoge también la información de una fuente cercana al palacio sobre la opinión de la reina acerca de Europa. Aunque leía artículos en la prensa sobre la burocracia de Bruselas y decía: "Esto es ridículo", en esencia, "veía a la UE como parte del acuerdo de posguerra, marcando una era de cooperación tras dos guerras mundiales… Si la Reina hubiera tenido derecho a voto, habría votado por la permanencia".
En otro de sus capítulos, Low narra la trastada del perro de Boris Johnson en el palacio. Cuando las medidas de seguridad redujeron sus agendas durante el segundo confinamiento de la pandemia, la reina le dio un permiso especial al entonces primer ministro para hacer ejercicio en los jardines del Palacio de Buckingham. "En una ocasión, mientras paseaba por allí con su pareja, Carrie, su Jack Russell mató a un ganso cerca del estanque. Johnson decidió no decir nada al respecto, pero a la Reina no se le escapó nada". Cuando se volvieron a ver, ella dijo: "Tengo entendido que los Jack Russell no se llevan muy bien con los gansos".

Low cuenta también que, si Margaret Thatcher odiaba ir a Balmoral, John Major lo disfrutaba. "Lo único que no me gustaba era oír a un gaitero rondando por la casa a una hora intempestiva de la mañana. Y algunos baños eran antiguos. Pero siempre era divertido. Era muy informal. Miraba por la ventana y llovía a cántaros, y la reina estaba allí con los perros con su impermeable y un pañuelo en la cabeza, igual que cualquier otro amante de los perros. Por la noche hacíamos barbacoas, normalmente cocinadas por el príncipe Felipe”. Al final de la comida, la reina se levantaba y se ponía a fregar los platos.

En 2011, en uno de los banquetes del Palacio de Buckingham con motivo de la visita de Estado del entonces presidente estadounidense Barack Obama, Isabel II se acercó al político conservador George Osborne y le dijo: "¿Le diría al presidente Obama que es hora de acostarse?". Según describe Low, Osborne recuerda que vio a Obama rodeado de una gran multitud y se preguntó: "¿Se supone que debo ir a decirle que se vaya a la cama? Era cerca de la medianoche". Afortunadamente el secretario privado de la reina, Christopher Geidt, le salvó de tal apuro: 'Estamos manejando la situación".
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