Realeza

Don Juan Carlos: del Bribón directo a visitar a su traumatólogo en Vitoria

El padre de Felipe VI aún no ha abandonado España. Después de una segunda salida fallida para la navegación, ha viajado en avión al País Vasco

Después de un fin de semana en el que, contra todo pronóstico, Don Juan Carlos de Borbón ha tenido que ceder su puesto en el Bribón al veterano Jane Abascal, algunos medios, como «Cuatro» y «El Mundo», aseguran que este mismo domingo volará al País Vasco, concretamente a Vitoria. El Rey abandona Galicia esta misma tarde para acudir el lunes a una consulta con su traumatólogo, Mikel Sánchez, en la clínica Vitha San José de la capital vasca. Este cambio de planes, totalmente inesperado, ha hecho saltar todas las alarmas: ¿se ha lesionado el patrón del Bribón o se trata de una revisión rutinaria?

El rey, que llegó el pasado miércoles al aeropuerto de Peinador en Vigo, había dado muestras de excelente forma física al descender, sin ayuda, las estrechas escalerillas del jet privado. Tampoco se le resistieron las empinados escalones de piedra del puerto de Sanxenxo, donde fue captado por los reporteros gráficos y cámaras de televisión, al día siguiente cuando salió a entrenar con su barco y navegó sin contratiempos durante cerca de tres horas. Todos los medios coincidieron en que se encontraba en excelente condición física, con mayor movilidad de la que había mostrado en su anterior visita a España, hace casi un año.

SANXENXO (PONTEVEDRA), 20/04/2023.- El rey Juan Carlos I sale a navegar en Sanxenxo, Pontevedra, este jueves.
SANXENXO (PONTEVEDRA), 20/04/2023.- El rey Juan Carlos I sale a navegar en Sanxenxo, Pontevedra, este jueves. Lavandeira JrAgencia EFE

El viernes, regresó al pantalán donde atraca el Bribón con idea de entrenar. Sin embargo, con las primeras gotas de lluvia, el Bribón viró en la punta Vicaño para regresar precipitadamente al muelle mientras su rival, el Titia, continuaba su entrenamiento en la ría. Apenas había recorrido media milla náutica cuando decidieron poner proa a puerto. Minutos después le veíamos desembarcar y tener un leve traspiés que no llegó a mayores al ser asistido rápidamente por las personas que le rodeaban, parte de la tripulación y su seguridad. Fue la última vez que le vimos de pie.

El sábado, primer día de regatas, llegó a puerto acompañado en el vehículo de su fiel amigo y anfitrión, Pedro Campos. Mientras Campos hablaba con el resto de la tripulación del Bribón, a las puertas del club de vela que preside, Don Juan Carlos ni siquiera se bajó del vehículo. Durante cerca de una hora, permaneció sentado en el vehículo con la ventanilla bajada, escuchando a sus compañeros, esperando noticias sobre la posible suspensión de la prueba por el mal tiempo.

Mala mar

Las malas condiciones climatológicas, con rachas de viento de 20 nudos, oleaje y lluvia, pospusieron el inicio de la regata hasta que, finalmente, sobre la una y media del mediodía, se decidió dar inicio a la competición. El Rey vio zarpar a su barco desde el asiento del copiloto y, con Campos de conductor, se dirigió a su residencia en Sanxenxo. Recibió la noticia del triunfo de su barco en compañía del matrimonio Campos y no volvió a salir hasta el día siguiente, segundo día de regata, en el que se repitieron las mismas imágenes: salida de casa en coche y llegada al muelle, donde a pesar de que no llovía, permaneció sentado en el interior del vehículo hasta que el Bribón abandonó la bocana.

Rey Juan Carlos y Pedro Campos
Rey Juan Carlos y Pedro CamposGTRES
Desde el Real Club Náutico se excusó su participación en la copa Volvo «por sentido común». Un argumento definitivo, lógico e incuestionable. El mal tiempo y la elevada edad del patrón desaconsejaban su presencia a bordo dedujeron, con lógica, los periodistas que siguen sus andanzas marineras en Galicia. Y es que, el Bribón, actual campeón de Europa, lucha contra los mejor barcos de su categoría y aspira a ganar la Copa de España en aguas gallegas y su tercer Mundial en Inglaterra. El ex rey, consciente de sus limitaciones, priorizó el palmarés de su velero clásico a sus ansias de victoria dejando a Abascal a la caña. El veterano regatista, el medallista olímpico más prolífico de la historia de la vela en España, no le defraudó. El Bribón sigue invicto demostrando su hegemonía, incluso, con una mar embravecida por el temporal. Por otro lado, Don Juan Carlos pone rumbo a Vitoria. Una nueva incógnita.