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Esta es la razón por la que los reyes españoles no se coronan

Carlos III será mañana el protagonista de una fastuosa ceremonia que no tiene igual en nuestro país

El Rey Carlos III
Los Reyes Carlos III y CamillaSebastian Reuter / POOLAgencia EFE

Todos los ojos están puestos desde hace días en Carlos III, que mañana será el protagonista absoluto a raíz de su coronación. Se tratará de una fastuosa ceremonia que acogerá en la Abadía de Westminster a lo más granado de la realeza internacional, incluyendo a los Reyes Felipe VI y Letizia, además de otros jefes de Estado y mandatarios. Londres se paralizará durante unas horas y el Palacio de Buckingham desplegará toda su pompa y boato para dar la bienvenida al trono al heredero de Isabel II, en un solemne acto que no tiene igual en nuestro país.

Carlos III
Carlos IIIJames ManningAgencia AP

En España, en lugar de coronados, los monarcas son proclamados, tal y como ocurrió por última vez el 19 de junio de 2014, cuando don Felipe VI juró desempeñar las funciones que la Constitución española en el Palacio de las Cortes. Se trató de una ceremonia plenamente institucional, alejada de la fastuosidad y el simbolismo religioso que caracteriza a la Corona británica.

Felipe VI en un momento de su discurso de proclamación
Felipe VI en un momento de su discurso de proclamaciónlarazon

Nuestra Carta Magna legitima al monarca en base al poder que la propia Ley le otorga, mientras que en Reino Unido se tiene muy en cuenta el vínculo entre el rey y Dios. De ahí que su ceremonia de coronación sea mucho más solemne y escenificada que la de proclamación.

Una coronación ¿austera?

A pesar del derroche de opulencia que mañana se verá en las calles de Londres, la coronación de Carlos III se caracterizará por ser algo más “austera” que la de su madre, que tuvo lugar en 1953. El nuevo monarca entiende que los tiempos han cambiado y que es fundamental para la supervivencia de la monarquía hacerla más accesible y cercana a los ciudadanos. Aun así, la ceremonia tendrá un coste de cerca de 115 millones de euros, costeados íntegramente con dinero público, al entenderse como un acto institucional. Quizás radique aquí otra de las razones por las que en España no se corona a los reyes…