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Los Kennedy: quién es quién en la dinastía

Los demócratas buscan al nuevo JFK que recupere el sueño americano. Un icono de estilo que devuelva a la Casa Blanca el glamour de una saga marcada por la tragedia

«La Lewinsky» secretade John F Kennedy
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Han pasado 60 años desde el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, en Dallas, y no se nos va de la retina la sangre del presidente sobre el traje rosa de Chanel de su esposa, Jackie. Ese fatídico día, 22 de noviembre de 1963, JFK le pidió que estuviera especialmente deslumbrante. Coronó su Chanel con un sombrero pill box del mismo tono diseñado para ella en el taller neoyorquino Chez Ninon. El traje se conserva en los Archivos Nacionales en una habitación especial, protegido y con aire renovado cada seis horas. No hay mejor metáfora para describir una dinastía esencial para los americanos.

Que su historia sigue viva es innegable. Nos gusta recrearnos en la belleza del matrimonio. El mundo le dio categoría de realeza y Jackie era su princesa. Lo que queda de esta dinastía es el vestigio de un pasado brutal de accidentes, asesinatos, escándalos y héroes caídos en combate. Además de las dos balas letales que aguardaban a JFK. Tragedias y más tragedias que llevan a la expresión inoportuna de la maldición de los Kennedy que parece arrastrar cada miembro del clan.

El traje de Jacqueline Kennedy
El traje de Jacqueline KennedyEl traje de Jacqueline KennedyEl traje de Jacqueline Kennedy

Pero los Kennedy son invictos y el país insiste en la búsqueda de ese nuevo JFK que devuelva a la nación el sueño americano. El apellido es suficiente para fantasear con un icono de estilo, un resplandor principesco que devuelva a la Casa Blanca ese glamour hasta ahora inigualable. La realidad de esta saga de presidentes y senadores, en cuanto a aspiraciones políticas, da para una historia escasa y sin proporción con los grandes anhelos demócratas. Igual sería más fructífera la búsqueda del mítico sombrero que Jackie debió de perder en algún lugar entre el hospital Parkland de Dallas y la Casa Blanca. De nuevo, un símbolo de duelo aún no superado.

Más glamour que ambición

Al indagar en el apellido, topamos con uno de esos salones de los pasos perdidos donde cada uno camina en diferente dirección. La matriarca, que no heredera, es Caroline Kennedy, la única superviviente del matrimonio John y Jackie. Arabella, la primogénita, nació muerta, y Patrick Bouvier, el tercero, falleció con dos días de vida. El benjamín, John John, aquel niño que con dos años saludó con gesto militar al ataúd de su padre, falleció en un accidente cuando la avioneta que pilotaba despareció en el Océano Atlántico. En la tragedia perdieron también la vida su esposa, Carolyn Bessete, y su cuñada, Lauren.

Caroline Kennedy
Caroline KennedyGtres

A sus 66 años, Caroline mantiene un perfil muy discreto, alejado de las pretensiones del Partido Demócrata. Apoyó a Barack Obama, en quien pudo ver a un digno sucesor de su padre, y aceptó durante su gobierno funciones diplomáticas en la embajada de Japón. Actualmente es embajadora en Australia. Allí disfruta al lado de su marido, el diseñador Edwin Schlossberg, y dos perros labradores. Practica surf, vuelo, escalada y otras diversiones más profanas que el ejercicio de la política.

Su hijo Jack Schlossberg Kennedy (1993), el único nieto varón de JFK, posee todas las hechuras que caben esperar de ese añorado heredero. Tiene 31 años, es atractivo y está considerado el soltero de oro de América. Sus frecuentes guiños al legado de JFK despiertan la ilusión demócrata y la prensa se distrae al ver en él la viva imagen de su tío John John, con quien guarda un parecido físico asombroso.

Cualquier ambición política llega más por la rama de Robert Francis Kennedy, más conocido como Bob, hermano de JFK y también asesinado, en 1968. Su hijo, el abogado ambientalista Robert Francis Kennedy Jr., de 69 años, ha entrado con mal pie en la carrera por la presidencia. No solo por romper el molde familiar con un partido independiente, sino por afirmar que los chinos y judíos son inmunes al covid. Durante la pandemia, se ganó la simpatía de algunos republicanos, pero sus posibilidades no van más allá de debilitar a Biden frente a Trump.

Joe Kennedy
Joe KennedyWikipedia

Los últimos en llegar a la saga son jóvenes adinerados, formados en las mejores universidades y con ambiciones de poder. Está por ver si político o de otro cariz. Joe Kennedy III, nieto de Bob, sirvió en la Cámara de Representantes como miembro del Partido Demócrata, entre 2013 a 2021. Su primo Conor, hijo de Robert Francis, es uno de los más populares de la tribu después de su romance con Taylor Swift. El año pasado sumó puntos alistándose en la Legión Internacional para luchar en Ucrania.Primero lo hizo en la retaguardia y luego se unió al frente.

Son los delfines que mantienen la conexión emocional, sin más, con la dinastía, igual que la llama eterna que flamea en la cabecera de la tumba de John F. Kennedy.