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Tamara Falcó y las nuevas “Pititas” marianas de Medjugore

Paloma Cuevas, Mar Torres o la marquesa de Griñón son algunas socialités que ha mostrado una fe ciega

Tamara Falco en un acto en Madrid.
Tamara Falco en un acto en Madrid.GTRES

La fallecida Pitita Ridruejo marcó el camino a Medjugore, el santuario mariano de la antigua Yugoslavia en el que, dicen, se apareció la Virgen en 1981. Allí encontraba el sosiego y la paz que hoy buscan otras socialités de nuestro país, mujeres jóvenes bien conocidas por el gran público. La última en viajar hasta allí fue Mar Torres, la ex novia de Froilán Marichalar y Borbón, que siguió los pasos de Tamara Falcó Preysler, la que estuvo a punto de consagrar su vida a Dios hasta que se cruzó en su camino Íñigo Onieva.

Pero también forman parte de esta nueva “brigada mariana”, Paloma Cuevas, Margarita Vargas y Genoveva Casanova. A todas les une una religiosidad absoluta y una fe inquebrantable.

En 1995 estuve en ese santuario realizando un reportaje, el escenario era impresionante, una larga calle con cientos de tiendas dedicadas a la Virgen, en las que se vendían toda clase de objetos religiosos. Entré en una de ellas y al desvelar que era española, la dependiente me contó, en un perfecto inglés, que una de sus clientas era Pitita Ridruejo, a quien definió como “una mujer elegante, muy creyente y devota de la Virgen”.

Las presuntas apariciones marianas en Medjugore se produjeron a partir del 24 de junio de 1981, cuando un grupo de adolescentes croatas aseguraron que la Virgen se les apareció varios días consecutivos. La Gospa, Virgen en croata, les habría instado a rezar por la paz y la conversión cristiana.

Pitita creía firmemente en ese tipo de revelaciones y escribió varios libros dedicados a propagarlas.