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Ancelotti y Mariann Barrena, Hacienda les amarga su “dolce vita” en Madrid en su séptimo aniversario de boda

Ha reconocido fraude fiscal y se enfrenta a una sanción de la Agencia Tributaria que podría superar los 2 millones de euros

El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, junto a su esposa, Mariann Barrena.
El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, junto a su esposa, Mariann Barrena.

Se conocieron en 2009, cinco años antes, en un restaurante en Londres. Por aquel entonces Carlo entrenaba al Chelsea y Mariann trabajaba como consultora en un fondo de inversión de la capital inglesa. Tras un fugaz encuentro y una breve presentación de un amigo en común, Carletto, siempre seductor le deslizó al oído un “tú serás mi prometida algún día”. Entre divertida y ruborizada por el atrevimiento del italiano, Mariann contestó: “claro, la próxima vez traigo yo el anillo”.

La suya ha sido una relación de amor sin idas y venidas. Llegar los dos de relaciones anteriores, con hijos por ambas partes, parece haberles servido para cimentar una relación estable y duradera sin demasiados sobresaltos. Carlo, que estuvo casado 25 años con Luisa Gibellini (que falleció el pasado 20 de mayo), aportó al matrimonio a Katia (37) y Davide (31); Mariann desposada con el magnate minero McClay, tiene como hija única Chloe (26), que intenta hacerse un hueco en el mundo de la interpretación.

BODA ÍNTIMA EN 2012

La pareja empezó a salir en enero de 2012 y pasaron por el altar (Carletto es católico y estudió en los salesianos) dos años después, el 5 de julio de 2014, cuando contrajeron matrimonio en Vancouver, en una ceremonia íntima sólo acompañados por la familia y amigos más cercanos. Alejados del foco mediático que suponía ser entrenador del Real Madrid. Ni siquiera Florentino Pérez acudió al enlace. Práctica a más no poder, la novia delegó de los preparativos de la fiesta preboda y de la ceremonia nupcial a su hija, Chloe McClay, que se encargó de todo. En las escasas fotografías que la pareja tuvo a bien compartir aparece Carlo, que no llevó chaqué, y que se decantó por un traje entallado de corte italiano. Por su parte, Barrena escogió un traje entallado con aire flamenco de Dolce & Gabanna a juego con unos pendientes de los conocidos diseñadores italianos.

Carlo Ancelotti y Marian Barrena.

Poco han cambiado la vida para la pareja desde el 2014, tras su vuelta a Madrid. Carlo ha vuelto a la disciplina del equipo blanco, en lo que ha considerado una “vuelta a casa”. Se desconoce si ese regreso al hogar del que habla también implica volver a ocupar el ático de 450 metros cuadrados de la calle Serrano esquina con la Puerta de Alcalá que la pareja ocupó en su primera etapa en el club merengue y del que se enamoró Mariann a primera vista. El edificio Millenium, en plena de la Plaza de la Independencia es uno de los más exclusivos de la milla de oro Madrid desde cuya azotea la pareja alcanzaba a ver de un vistazo el Parque de El Retiro y la Plaza de Cibeles. Allí se instalaron un año después de llegar, pendientes todavía de que finalizaran las obras de un edificio que en 2006 compró Amancio Ortega por 40 millones de euros para venderlo después al grupo inversor que da hoy nombre al edificio.

RAICES ALCARREÑAS

Amante del buen vino y el jamón ibérico quienes le aguardan con verdadera inquietud son los paisanos de su mujer en Sigüenza. Aunque nacida en Vancouver (Canadá), Mariann Barrena Gutiérrez tiene la doble nacionalidad: canadiense y española, ya que sus padres, Antonio y María Concepción, son naturales de Sigüenza, municipio al norte de Guadalajara, y Santander, respectivamente. Después de residir en Múnich, Nápoles y Liverpool, la pareja podrá darse un paseo por la Alameda, la Catedral y la Plaza Mayor. Parada obligatorio del municipio es también el Museo Diocesano, bien conocido por Mariann ya fue sede social de la Banca Barrena, el negocio fundado por su familia antes de que sus padres decidieran emigran en busca de una mejor porvenir para sus hijos. El único lunar de esta idílica estampa de su retorno lo ha puesto la Agencia Tributaria. Aparte de volver a empadronarse en Madrid el técnico italiano pertenece como miembro de pleno derecho en otra de las listas más conocidas, la de los morosos con Hacienda. Carletto acumula deudas que la Agencia Tributaria tasa en más de 1,4 millones lo que le ha sentado esta mañana en el banquillo de los acusados. Ante las acusaciones de la Agencia Tributaria, que asegura que el entrenador evadió impuestos entre 2014 y 2015, el entrenador aseguraba esta mañana que estuvo “mal asesorado” el primer año pero niega las acusaciones del siguiente.

Carlo Ancelotti y Mariana, su sonriente pareja hispanocanadiense

RECLAMACIÓN FISCAL EN 2014 Y 2015

Ante la denuncia de la fiscalía que ve indicios de dos delitos fiscales, Ancelotti comparecía como investigado ante el Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid para reconocer que no tributó correctamente durante el ejercicio 2014 y se ha ofrecido a abonar al juzgado de inmediato de la cantidad que se le reclama, unos 300.000 euros a los que hay que sumar la multa y los intereses. El punto de choque es el ejercicio de 2015, año en que fue destituido como técnico madridista y abandonó España. En este apartado, el entrenador sostiene, en contra del criterio de Hacienda, que no pasó 183 días sino 158. En este sentido las declaraciones de su mujer Mariann a una publicación pueden jugar en su contra. Según la mujer de Carlo, unos días después de dejar de ser entrenador del Real Madrid, su intención era otra. “Carlo ha tomado la decisión de quedarnos aquí, porque cree que es el mejor sitio para reponer fuerzas y planear el futuro deportivo”, declaró Mariann (50) a LOC a los pocos días de dejar el banquillo. Está por ver si Hacienda cree a Carlo o su locuaz esposa.