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Los Biondo salvan «in extremis» el cierre del caso por la muerte de Mario

El juez reconoce graves irregularidades de los forenses y de los peritos informáticos que analizaron el caso del fotógrafo

Raquel Sánchez Silva junto a su marido Mario Biondo.
Raquel Sánchez Silva junto a su marido Mario Biondo.

«Mario Biondo se suicidó». Es al menos la conclusión a la que había llegado la Justicia italiana después de 7 años de pesquisas y una investigación paralela a la realizada por las autoridades españolas en 2013. Esa era la base sobre la que el fiscal general de la Corte de Apelaciones de Palermo había solicitado el pasado 15 de octubre el cierre definitivo del caso por la muerte del marido de la periodista Raquel Sánchez Silva. Hasta esta semana. Nuevas revelaciones han dado un vuelco en la investigación impulsando a la fiscalía general de la República a reabrir el caso. La clave para ello fue la denuncia que la familia Biondo interpuso en febrero de 2020 ante el Ministerio Público de Caltanissetta contra el doctor Paolo Procaccianti, el forense encargado de realizar la autopsia, y cuyas conclusiones habían servido a la fiscalía de Palermo para solicitar el sobreseimiento del caso. En el auto el juez admite a trámite la demanda al encontrar indicios de «importantes anomalías y, especialmente, que muchas de las muestras no son atribuibles a Mario Biondo», según informa La Vanguardia.

La noticia la anunciaba este martes su abogada Carmelita Morrale, en el programa «True Crime», donde advertía fallos graves en el transcurso de la instrucción; por un lado los análisis informáticos del macbook y el iphone de Mario, presentados por un asesor de la Fiscalía de Palermo, no eran los originales sino archivos PDF manipulados. Por otro, las conclusiones confundían los contenidos guardados en el disco duro del portátil y la memoria del smartphone de Mario. Todo ello habría sido motivo suficiente para que la fiscalía apreciara indicios de errores que deben subsanarse con una nueva investigación realizada con el debido rigor.

Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo
Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo

Perfiles sociales

Se trata de una victoria judicial para los Biondo, que siguen reclamando desde 2013 «justicia y libertad» para el cámara de Palermo. Santina y Pippo, sus padres, no desfallecen. «No podíamos creer lo que estaba ocurriendo, vamos a llegar hasta el final con todo esto», asegura Pippo Biondo, en conversación mantenida con este periódico. «Ahora esperamos que la fiscalía tome en consideración las certificaciones llegadas de América». Se refiere a las conclusiones de la investigación presentadas por la familia y realizadas por Emme Team, la empresa italoestadounidense que realizó una investigación de los perfiles sociales de Biondo y las conexiones de internet que se produjeron en su casa de la calle Magdalena la madrugada del 29 al 30 de mayo de 2013, fecha de la muerte.

Gracias a la identificación de direcciones IP, Emme Team pudo geolocalizar las coordenadas de los teléfonos. En base a la actividad en internet reconstruida aquella noche, constataron que dos teléfonos accedieron a las páginas de Facebook y Twitter de Mario aquella noche. Un smartphone se conectó a la red wifi del piso las 00:48h; el segundo se habría utilizado dentro de la casa. Ambos dispositivos se habrían vuelto a utilizar en la casa de Raquel Sánchez Silva a las 7 de la tarde del 30 de mayo, cuando la policía estaba presente en el interior. La investigación aportó también pruebas de los movimientos bancarios revelando un dato clave: alguien usó esa noche la tarjeta de crédito del cámara en un club nocturno, entre las 2:08 y las 2:53. Todo ello avalaría, según la familia, la tesis de que Mario no estaba solo.

PIPPO BIONDO Y SANTINA CON SU HIJA EMANUELA BIONDO EN LA EXHUMACION DEL CUERPO DE MARIO BIONDO EN SICILIA
23/12/2013
ITALIA
PIPPO BIONDO Y SANTINA CON SU HIJA EMANUELA BIONDO EN LA EXHUMACION DEL CUERPO DE MARIO BIONDO EN SICILIA 23/12/2013 ITALIA FOTO: La Razón (Custom Credit) ©GTRESONLINE

Las averiguaciones permitieron poner nombre y apellido a dos personas, que deberían encabezar la lista de sospechosos. Para conseguir identificar esas dos personas utilizaron un vericueto legal, la Digital Millennium Copyright Act. Se trata de una ley que permite la identificación de personas que han abusado de los derechos de autor, algo que ocurrió esa noche, cuando los dos sospechosos ingresaron en los perfiles sociales de Mario. Ello permitió a la familia reclamar a Facebook, a través de la legislación estadounidense, la huella digital de los dispositivos que accedieron a los perfiles del cámara. Una información relevante que no se ha tenido en cuenta hasta ahora. Los Biondo no se rinden y prometen pelear hasta el final.