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La patrulla felina que ameniza la Nochebuena a Isabel Pantoja

Los gatos y su hermano serán su única compañía

Concierto de Isabel Pantoja en Madrid
Isabel Pantoja FOTO: JUANJO MARTIN EFE

Son una legión, discretos, fieles e incondicionales. La patrulla felina, o gatuna, de Cantora suplirá en la Nochebuena de Isabel Pantoja a los ausentes. Los maullidos serán los únicos sonidos en unas fiestas en las que la tonadillera no está para cantar villancicos.

Solamente su hermano Agustín, y los gatos, rendirán pleitesía a Isabel en una noche infeliz. La reciente muerte de su madre, el distanciamiento con sus hijos, sus problemas con Hacienda, sus otras deudas… le han sumido en una depresión de la que le cuesta salir. Porque no encuentra soluciones válidas a sus desafueros.

Su hija Isa ya ha dejado muy claro que los Pantoja pasarán las Navidades separados, cada uno en su casa y Dios en la de todos, y que intentará que su madre haga un esfuerzo y verse en la noche de fin de año, aunque solamente sea para recibir juntas el 2022.

Con Kiko la causa está perdida, aquel acercamiento la noche en que murió la matriarca doña Ana fue un puro espejismo, y a la postre han resucitado los desencuentros entre madre e hijo. Un enfrentamiento que seguramente acabará en el juzgado.

Cantora vivirá una Nochebuena de silencios, atrás quedan aquellas juergas flamencas de antaño. Sus protagonistas se fueron perdiendo por el camino y no son bienvenidos en la finca. Ni la sobrinísima Anabel acudirá a la casa de la tita.