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El incierto futuro del imperio millonario de Carlos Marín tras su muerte

El cantante poseía varias empresas

Carlos Marín
Carlos Marín FOTO: Berenice Bautista AP

El mundo de la música y el espectáculo sigue conmocionado a raíz de la muerte de Carlos Marín, el componente español de la famosa banda Il Divo. El cantante falleció el pasado 19 de diciembre en Reino Unido a consecuencia del coronavirus, tal y como confirmó su abogado después de la tragedia: “Empezó a empeorar, hasta que tuvieron que entubarle y ponerle en coma inducido, precisamente para darle el tratamiento y poder recuperarle. Era una persona muy centrada y razonable y ya estaba vacunado, pero esto no te no inmuniza al cien por cien y a él el covid le ha atacado muy fuerte”.

Aunque Carlos Marín era conocido internacionalmente por su carrera como cantante, lo cierto es que también poseía un importante imperio empresarial que le llevó a ganar una fortuna. Así lo publica ‘Vanitatis’, que sostiene que el barítono era administrador y presidente de hasta tres compañías dedicadas a la representación de artistas y cuyo capital en el momento de su muerte ascendía a los dos millones de euros. La primera, Espectáculos Tercer Milenio SL, se estableció en el año 1999 y desde entonces han confiado en sus servicios cientos de actores o presentadores.

Según ‘Vanitatis’, la empresa cuenta hoy con un activo de casi dos millones de euros, aunque el mismo medio recalca que en 2020 presentó importantes pérdidas a consecuencia de la pandemia de coronavirus y del colapso que sufrió la industria del entretenimiento.

Último adiós a Carlos Marín
Último adiós a Carlos Marín FOTO: Óscar Ortiz Europa Press

Tiempo después, en el año 2007, volvió a sumarse a una nueva aventura empresaria y levantó Trapp Entertainment SL, una sociedad que constituyó junto a un socio de la que no hay registros de actividad. De hecho, a día de hoy, el único activo con el que cuenta el proyecto son los 3.000 euros que se depositaron al principio como capital social.

La misma poca suerte corrió Carlos Marín en su última empresa levantada. Opera Diamond SL nació en octubre de 2019, muy pocos meses antes del estallido de la pandemia de coronavirus que dejó agonizando a teatros y salas de conciertos. Una vez más, la sociedad en la que el cantante aparecía como “administrador único, presidente y accionista mayoritario”, no llegó a registrar ningún tipo de actividad. Tras su fallecimiento, el futuro de su imperio queda en el aire, y de momento se desconoce si sus posibles herederos tomarán el mando, al menos en el caso de Espectáculos Tercer Milenio SL, la única que presentó beneficios, o si por el contrario echarán el cierre.