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María del Monte, Isabel Pantoja y Encarna Sánchez, un triángulo mortal

El día que Del Monte desapareció, muchos la echaron de menos. La tonadillera, no

Portadas de Isabel Pantoja y María del Monte en Lecturas y Díez Minutos.
Portadas de Isabel Pantoja y María del Monte en Lecturas y Díez Minutos.

La aparición de Isabel Pantoja en la vida de María del Monte levantó ampollas y celos en Encarna Sánchez, porque la locutora estaba profundamente enamorada de la viuda de Paquirri y vio en María una «competidora», aunque jamás se demostró que las dos cantantes mantuvieran algo más que una entrañable y profunda amistad.

Encarna rompió su relación con Isabel, y desde ese día convirtió a las dos amigas en el centro de sus furibundos ataques radiofónicos. El rencor sustituyó al cariño. Y más cuando aparecieron aquellas divertidas imágenes playeras en las que se veía a María e Isabel saliendo del mar de la mano con amplias sonrisas y gestos de complicidad.

El mayor apoyo de la segunda, cuando se decidió a adoptar a Chabelita fue la primera. De hecho, María es la madrina de bautizo de Isa, y aunque las dos cantantes acabaron su gran amistad, dicen, bruscamente, la hispana peruana y su madrina siguen manteniendo una relación de inmenso cariño, como se demostró hace pocas semanas cuando se encontraron en un programa de televisión.

No ha trascendido lo que ocurrió entre la media dueña de «Cantora» y su compañera de profesión, ninguna de las dos habla de aquella relación que tanto dio que hablar. Pero hay distintas versiones al respecto, una de ellas se refiere a que fue un polémico problema económico el que les hizo tomar caminos separados, mientras que el periodista Diego Arrabal desveló que «el día en que rompen su amistad estuvieron encerradas en el salón del Hotel Occidental de Sevilla desde las 7 de la tarde hasta las 5 de la mañana. Isabel Pantoja salió contenta, pero la cantante sevillana no». La cuestión es que nunca más se las volvió a ver juntas. Ninguna intentó una reconciliación, se rehuían totalmente, y si coincidieron en algún acto público no hicieron el menor intenso, ni tan siquiera, de saludarse.

Pero Isabel no logró que sus dos hijos sintieran por María el mismo rencor que ella. Isa y Kiko guardan muy buenos recuerdos, a pesar de que la Pantoja le dijo un día a su hijo que María había hablado muy mal de él.

Por aquel entonces, Isa, lo contó en televisión, «le dije a mi madre: Mamá, quiero volver a ir con mi madrina, y me contestó: “pues no, porque ha hecho un comentario muy feo de tu hermano”. Ahí se acabó la conversación». Esta es la tercera versión de una ruptura que, para todos, resultó inesperada.

Y es que, las dos cantantes compartían todo: tiempo de ocio, viajes, salidas con los niños, comidas, paseos playeros… la unión era perfecta, pero discreta y sin alardes que se salieran de la normalidad de una relación entre unas amigas que se demostraban un inmenso cariño. La entente, más que cordial, perfecta. Cuentan que las fiestas en «Cantora» se llenaban de canciones a dúo, de risas, de un «feeling» inigualable.

El día que María desapareció para siempre fueron muchos los que le echaron de menos. Todos, a excepción de Isabel Pantoja.