Gente

Redes sociales

El vídeo viral de la madre de Piqué mandando callar a Shakira que ahora cobra protagonismo

En él se demuestra que la relación entre la artista y la madre del ex futbolista nunca ha sido cordial

Shakira y Monserrat Bernarbeu
Shakira y Monserrat BernarbeuInstagramfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@1ca0c1f9

“Me dejaste de vecina a la suegra, con la prensa en la puerta y la deuda en Hacienda», reza una parte del último exitoso single de Shakira en colaboración con Bizarrap. La relación entre la cantante colombiana y la madre de Gerard Piqué, Montserrat Bernabeu, fue cordial en un principio. Sin embargo, la separación de la pareja parece haber provocado un distanciamiento entre las dos mujeres.

Tras su dedicatoria musical y después de que la artista colocara una bruja mirando para la casa de sus suegros, ha saltado a la luz un video de 2007 en el que la madre de Piqué manda callar a la colombiana e incluso la agarra de la cara. Un vídeo que se ha hecho viral y que ya presuponía que la relación entre ambas mujeres no iba a acabar bien.

 

En el famoso video, tomado el 25 de enero de 2016, se puede ver cómo Piqué y Shakira posan junto a los padres del ahora ex futbolista. Sin embargo, algo ocurre entre las dos mujeres para que Montserrat se vuelva hacia la de La Barranquilla de manera enfadada y la mande callar delaante de todo el mundo. Un feo incómodo que da prueba de la mala relación entre ambas.

Según publica “Lecturas” Bernabeu “luchó hasta el final para que su hijo y Shakira se reconciliasen”. Sin embargo, eso no pasó, así que ha pasado página sobre ese asunto. Sin embargo hay otro por el que sufre: sus nietos. Según cuenta el entorno de la doctora, “Shakira habría pedido a sus hijos que no llamen ‘avi’ (abuelo) Joan y ‘ona’ (de ‘yayona’) Montse a su abuela, porque eso la pone “muy triste”.

Además los niños de la pareja, Milan y Sasha no parecen contentos con la situación y no quieren pasar tiempo con sus abuelos materno. El pasado domingo fue el cumpleaños del primogénito, Milan, que cumplía diez años y el pequeño acudió junto a su padre y su hermano a casa de sus abuelos, eso sí, siempre pendientes de las llamadas de su madre.