Propiedad
Iker Casillas compra un refugio con amigos en Cap Cana, en pleno Caribe
El exportero ha optado como muchas grandes fortunas por sucumbir a los encantos de República Dominicana y compra un lujoso apartamento alejado de polémicas
El año que cierra Iker Casillas no ha sido, ni de lejos, uno más en la vida del que fuera uno de los porteros más grandes de la historia del fútbol. Acostumbrado a los focos deportivos, a la presión de los estadios y a la exigencia del máximo nivel competitivo, Casillas ha vivido en 2025 un tipo de presión muy distinto: una presión mediática, emocional y profundamente personal. Un año en el que su vida íntima ha sido objeto de especulación constante, en el que ha tenido que salir públicamente a pedir respeto, y en el que incluso ha sufrido un golpe inesperado: el robo en su propia casa, cometido presuntamente por personas de su máxima confianza. Pero al mismo tiempo, mientras lidia con ese desgaste público, Casillas parece estar moviendo ficha en silencio. Lejos del ruido, lejos de Madrid, lejos de la incesante atención mediática, está construyendo lo que podría convertirse en su refugio definitivo: una propiedad en Cap Cana, República Dominicana, un entorno privilegiado donde la intimidad es más fácil de proteger y donde muchos grandes empresarios y figuras internacionales encuentran ese anonimato que en Europa les resulta casi imposible.
A lo largo de 2025, Casillas ha visto cómo su vida privada se convertía una y otra vez en el combustible preferido de tabloides, tertulianos y ciertos medios digitales desde que separó de la madre de sus dos hijos, Sara Carbonero, el 12 de marzo de 2021. Relaciones atribuidas sin confirmación, publicaciones en redes analizadas al milímetro, fotografías fuera de contexto, interpretaciones exageradas y, en definitiva, una narrativa ajena a su voluntad. La situación alcanzó un punto crítico cuando, este febrero, se vio obligado a emitir un comunicado público, firme y directo, denunciando la intromisión constante en su intimidad. En él expresaba que su vida privada estaba siendo sometida a una presión insostenible, que jamás había negociado con ella ni lo haría, y que estaba dispuesto a tomar medidas legales si era necesario. Era un mensaje que destilaba cansancio, hartazgo y la sensación de que la exposición mediática había cruzado un límite que ya no estaba dispuesto a tolerar.
Nueva vivienda lejos de España
Si la presión mediática ya era un problema, lo que vino meses después fue un golpe emocional mucho más profundo: el robo de cinco relojes de lujo valorados en más de 200.000 euros dentro de su vivienda en La Finca, una urbanización de máxima seguridad en Pozuelo. Lo verdaderamente doloroso no fue el valor de las piezas –algunas con enorme significado personal– sino que, según la investigación policial, el robo fue cometido por personas de su entorno de confianza: una empleada del hogar que llevaba años trabajando para él y su marido, vigilante de seguridad de la urbanización. Una traición doméstica, íntima, que dejó a Casillas «muy dolido», según sus propias palabras a la salida de su declaración policial.Este episodio no solo supuso un daño material, sino un impacto emocional incuestionable, porque su espacio más privado ya no era un lugar seguro. En este contexto cobra sentido una información que empieza a circular en su entorno más cercano: Casillas habría decidido invertir en Cap Cana, República Dominicana, una zona de lujo que ofrece lo que ahora más valora: privacidad, seguridad y tranquilidad. Cap Cana es una comunidad residencial de clase media-alta y alta, situada a solo 11 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Punta Cana. Es un enclave exclusivo, con villas, apartamentos de alto nivel y zonas más nuevas como Playa Juanillo o Las Iguanas, donde la mezcla de naturaleza, seguridad y estilo de vida premium es muy valorada. Es un concepto diferente al de Punta Cana propiamente dicho: mientras Cap Cana ofrece lujo accesible y discreto, Punta Cana es territorio de megamillonarios, donde viven figuras como Julio Iglesias y donde empresarios como Eustasio López González –dueño de Lopesan– están construyendo propiedades de enormes dimensiones.
El proyecto donde Casillas habría comprado su futura residencia sería Bonita Golf Residences, un complejo diseñado por la prestigiosa firma arquitectónica GVA. Son 160 apartamentos de lujo, de uno o dos dormitorios, con family room, habitación de servicio, amplias terrazas y vistas al campo de golf Las Iguanas y al mar Caribe. La entrega está prevista para marzo de 2027 y los precios superan los 500.000 euros. La residencia cuenta con todo lo que un perfil que busca tranquilidad necesita: seguridad 24 horas, ascensores, acceso directo a la playa, piscina, gimnasio, salón de eventos, zona infantil, estacionamiento techado, además de estar frente al propio campo de golf. La zona ofrece playas prácticamente vírgenes como Playa Juanillo, una marina con 140 amarres. No es casualidad que otros españoles como Alfonso Carrascosa (ex Legálitas) se haya metido de lleno en Bonita Golf, un proyecto donde también ha invertido José Ramón de la Morena. Y es que Iker Casillas busca en el Caribe privacidad entre amigos.
Del Mago Pop a Julio Iglesias pasando por Paz Vega
República Dominica ha sido siempre el refugio del socialismo español, un habitual de estas tierras es Felipe González y el que pasa estancias más prolongadas es el exministro José Bono, que desde octubre de 2020 tiene de forma honorífica la doble nacionalidad. El cantante Julio Iglesias fue de los primeros en dar el salto desde Miami a la isla, donde tiene su mansión con estudio de grabación y vive prácticamente todo el año. Su mujer Miranda y sus hijas son las que más frecuentan la casa en Ojén, cerca de Marbella. Otros como Paz Vega han optado por pasar temporadas en la isla, donde incluso realizan proyectos profesionales. Uno de los últimos famosos en sumarse ha sido el ilusionista Antonio Díaz conocido como el Mago Pop que se ha comprado casa junto a la de Iker Casillas.