Emprendimiento
El mensaje de Fabiola Martínez a Yolanda Díaz: "Estoy muy cansada"
La empresaria aprovechó el mercadillo solidario a beneficio de las personas con daño neurológico para reprender al Gobierno de Sánchez por las trabas a los autónomos y pequeños empresarios
La vida de la modelo venezolana Fabiola Martínez dio un vuelco al conocer a Bertín Osborne, con quien contrajo matrimonio en 2006. Desde entonces, su trayectoria se ha visto marcada por momentos personales muy intensos, como el nacimiento de sus hijos Carlos y Kike, este con parálisis cerebral, y la creación de la Fundación Bertín Osborne (hoy Fundación Kike Osborne) para ayudar a familias con niños con necesidades especiales.
Su trabajo profesional está centrado en la promoción de la inclusión y los derechos de las personas con daño neurológico, una labor que le ha aportado una amplia experiencia en gestión de equipos, captación de recursos, diseño de servicios y comunicación con familias y patrocinadores, un aprendizaje que después traslada a otros proyectos propios.
Resiliencia y emprendimiento
Ella misma ha explicado que este rol, y el hecho de delegar en una dirección ejecutiva, le permite a la vez "ganarse la vida, invertir y arriesgar",, con un pie en la acción social y otro en la iniciativa privada.
Además de su labor social, Fabiola ha impulsado su propia marca de ropa y complementos para mujeres, ha publicado un libro de corte autobiográfico y se ha consolidado como conferenciante y comunicadora. Su historia mezcla superación personal, emprendimiento y compromiso social, lo que ha permitido que sea considerada un referente para muchas mujeres en España y América Latina.
Esta imagen polivalente le exige un esfuerzo constante como empresaria, gestora de fundaciones, madre y figura pública. Aunque está demostrando una capacidad admirable de gestión del tiempo y resiliencia ante los cambios, no puede evitar su enfado ante las trabas que le pone el Gobierno de Pedro Sánchez.
¡Estoy con los seguros sociales hasta aquí!"
Así lo expresó el viernes aprovechando la inauguración de un mercadillo solidario navideño de fin de semana en el Hotel Hyatt, en el Paseo de la Castellana de Madrid. Se trata de una iniciativa a beneficio de la Fundación que lleva el nombre de su hijo mayor, Fundación Kike Osborne. Se quejó de la cantidad de impuestos y manifestó que está "muy cansada". "Y venga a apretarnos...hay veces que pago 300; otras, 500 euros por las personas que trabajan conmigo; y la diferencia es mucho. ¡Estoy con los seguros sociales hasta aquí!". A continuación, se dirigió a la vicepresidenta segunda del Gobierno: "¡Yolanda, pon precio fijo!".
Con el corazón abierto
La empresaria sorprendió a los reporteros con una revelación: "Me quiero enamorar" porque "quiero sentirme querida". Reconoció, no obstante, que, desde que se separó, no ha "pasado hambre". "He estado bien, entraba y salía, pero eso no es todo", señaló. Ahora siente que ha llegado un momento de calma. "Ya he vivido mi vuelta al mercado y ahora quiero ese compañero al que le puedas contar". Con un humor, confesó que a este deseo le sigue una reflexión: "Qué novia de mierda voy a ser si no tengo tiempo".
Desde su separación con Bertín Osborne, dice que ha evolucionado. "Ahora soy mucho más exigente". Si definitivamente llegase ese candidato, le pediría mucho, sobre todo a nivel intelectual. "Mi línea roja es que me tiene que sumar, no restar... necesito admirar, respetar... que lo da la personalidad".