Susto en la selva
Sofía Suescun y Kiko Jiménez, atacados en Tailandia: “Casi nos cuesta la vida”
La pareja ha huido de la polémica por supuestas infidelidades para salvar su relación, pero casi pierden la vida al ser atacados cuando iban por la selva
Mucho se ha hablado este verano de Sofía Suescun. Primero por su conflicto con su madre, Maite Galdeano, además de su distanciamiento de su hermano, Cristian Suescun. También por las feas acusaciones de su familia a Kiko Jiménez. Pero la bomba estalló cuando se informó de las supuestas infidelidades de ella a su novio con Juan Faro, con el que quedaría a espaldas de su amado cuando él estaba trabajando en plató y ella en casa del influencer. En medio de todo este escándalo han querido poner tierra de por medio, en busca de paz.
La pareja, mientras todos hablan sobre lo sucedido entre ellos y terceras personas, han cogido un avión para emplazar la polémica en Tailandia. Están recorriendo las calles del país asiático, descubriendo los secretos que esconde la región, mientras tratan de resguardarse de la controversia que han dejado en España. Kiko habría descubierto a su chica quedando con otro. Éste, Juan, ya habría dejado claro que no iba a confirmar sus encuentros sexuales, pero tampoco iba a mentir al negarlos. Una forma elegante de dar por cierto lo que se estaba contando sin querer entrar en el juego. A la vez, la pareja lo ha pasado muy mal en una playa tailandesa, cuando creían que incluso podían perder la vida víctimas de un ataque.
El tremendo susto de Sofía Suescun y Kiko Jiménez
Lo que ha vivido la pareja de influencers y polemistas casi les “cuesta la vida”. Aunque el enclave es paradisiaco y las vistas son espectaculares, con la playa en pleno contacto con la naturaleza más salvaje, no es quizá donde tenían planeado morir. Y menos en tan macabras circunstancias, que ellos mismos han querido narrar a sus seguidores. Un susto que les ha dejado con los nervios a flor de piel y que se ha quedado, por fortuna, en una anécdota que rememorar con sus fans y, de paso, quizá desviar la atención del otro escándalo.
En su tarea de mostrar todos los planes que hacen, todos los majares que comen, lo felices que son justos pese a los rumores de cuernos… se ha colado un percance. “Ha sido una mañana un poco accidentada. Hemos ido por la selva buscando playas secretas y han aparecido de repente dos perros bastante agresivos”, alertaba el jienense lo que le ha sucedido en Tailandia. Lo ha pasado fatal y es que confiesa que “me han perseguido y me he tenido que subir a un árbol”. Una escena que puede ser simpática de imaginar, pero no tanto de vivir en sus propias carnes.
“Hemos podido llegar a la playa, aunque casi nos cueste la vida”, zanja Kiko Jiménez, que muestra los exhaustos que han terminado llegando a la orilla y sentirse a salvo al fin. Están agotados, jadeantes y se tiran a la arena para recobrar fuerzas. Algo que también ha compartido por su parte Sofía Suescun con los suyos: “Nos vamos en busca de la playa más recóndita de la isla. Deseando suerte”. No la tuvieron, aparecieron los perros, les persiguieron y casi les dan caza: “Vivos de milagro”, zanja ella, ya en la playa y con el corazón desbocado.